viernes, 3 de febrero de 2012

El empujón que necesitaba

"Este ha sido el mejor regalo que me han dado". Ayer Carmen García Marrero no solo celebraba su 68 cumpleaños, sino también haber sido elegida Reina del Carnaval de la Tercera Edad. Junto a Jesús Verano y Marco Sinnese, creadores de la fantasía ganadora, visitó este periódico para contar su experiencia. Estaba radiante. "He dormido como una reina, y nunca mejor dicho. Estoy tan feliz. Necesitaba este empujón, algo bonito, pues he pasado mucho en la vida", indicó.


Todo empezó porque se apuntó en el casting que organizó el Centro de Día de Mayores II de Santa Cruz organizado para encontrar a una candidata. "Yo soy muy carnavalera y siempre he tenido la ilusión de salir en una Gala. Cuando era joven mi madre no me dejaba y ya luego me casé. Teníamos un negocio de bares y trabajábamos todo el día. Mi marido murió hace ocho años y la verdad es que me quedé muy tocada. Desde hace dos años acudo al Centro de Día y participo en sevillanas, baile regional y corte y confección. Ya en 2011 mostré mi interés por ser aspirante a Reina pero el centro no presentó a ninguna por la crisis. En esta ocasión tuve suerte y se ha cumplido mi sueño", explicó.
Carmen García Marrero, Reina de la Tercera Edad del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.
Ella fue la elegida por Volaverum Art, a la que pertenecen Marco y Jesús, entre otras cuatro señoras. "Nos llamó la atención su sonrisa, su desparpajo, su forma de bailar y su flexibilidad. Tenía que ser ella, tiene algo especial y además es una mujer muy luchadora, es Heroica, y por eso la fantasía se llama así", comentaron los diseñadores.

Y es que Carmen, según sus propias palabras, y así lo demostraban algunas lágrimas que se asomaban a su cara mientras contaba su historia, no ha tenido una vida muy fácil. Y a pesar de eso, no pierde el brillo de sus grandes ojos ni la ternura de su amplia sonrisa. Su madre se quedó sola con tres hijos a los 24 años. A los cuatro, Carmen ya la estaba ayudando en que tenían. También trabajó con un sastre y aprendió la profesión a base de fijarse en lo que ocurría a su alrededor. Después, ella y su marido se volcaron en "el negocio de bares"y en el cuidado de su pequeño, que hoy tiene 32 años y al que dedica este especial reinado carnavalero.

"No quiero seguir hablando más de todo lo que me ha pasado, de cosas muy duras. Prefiero hablar de lo bonito. Cuando era joven me iba a escondidas a bailar para que mi madre no se enterara. Me encantaba, y gané varios concursos. Me gustaba la salsa y la música de aquel entonces, y era una auténtica bailarina de tango. Luego seguí bailando con mi marido, éramos muy noveleros, y yo lo sigo siendo ahora", confesó Carmen García con una sonrisa.

Añadió que en aquel entonces tenía muchos pretendientes pero que no había nadie que la casara. "Pero conocí a mi marido y caí, a los 29 años, logró convencerme. Fue en una fiesta de fin de año. Él estaba con su novia, con la que se iba a casar, pero me pidió de rodillas que bailara con él. Me dijo que le encantaban mis ojos, mi sonrisa, mi pelo y mi ´pompi´. Se enamoró de mí y me pidió matrimonio. Yo le puse muchos requisitos, como que no me mintiera nunca y que si algún día se enamoraba de otra, que me lo dijese para separarnos. Y lo cumplió todo y estuvo a mi lado hasta el día que se marchó de este mundo", manifestó Carmen.

Con respecto al Carnaval, la nueva Reina dice que si hay alguna carnavalera en esta ciudad, esa es ella. "Lo mamé desde pequeña. Mi madre, la pobre, nos llevaba a la fiesta siempre. Nos poníamos antifaces y disfrutábamos muchísimo. Yo tenía un problema, se me reconocía por mis ojos, hasta que descubrí los antifaces con tela", manifestó.

Muy tarde

Carmen echa de menos aquellos Carnavales porque dice que los de ahora empiezan demasiado tarde. "A la hora que comienza el baile, a la una de la madrugada, es cuando nos recogíamos en mi época. Pero si antes teníamos todo el día y la noche para disfrutar... Ahora hay menos tiempo y al día siguiente está una cansadísima", añadió.

Carmen García está muy feliz. Es Reina del Carnaval. "Después de esto, ya lo que venga, esta experiencia me ha dado mucha fuerza. Ahora solo pido salud para poder seguir disfrutando de la vida", indicó. "La verdad es que he tenido mucha suerte por conocer a Jesús y a Marco, que son unas excelentes personas. Sabía que mi traje era precioso, pero nunca imaginé que ganaría. Soy feliz, por mí, por ellos, por mi hijo y mi nuera, y por todos mis compañeros del Centro", comentó.

Jesús y Marco, cuya empresa, Volaverum, se encarga de proyectos de creación artística y que ya han dirigido el Carnaval de Puerto de la Cruz, contaron que recibieron la llamada del Ayuntamiento de la capital para ver si se animaban a presentar una fantasía para la Gala porque solo había una aspirante, la del Centro de Mayores de La Orotava, que contaba con una subvención de su municipio. "Nos embarcamos en esta locura, pues solo contábamos con nueve días para todo, porque no queríamos que este acto desapareciera y por nuestro respeto al Carnaval de Santa Cruz y al Organismo Autónomo de Fiestas", añadieron los diseñadores.

En este corto periodo de tiempo Valaverum, con todo el equipo, se puso manos a la obra. "Todo salió bien porque contamos con unas personas maravillosas y unos grandes profesionales, y porque lo hicimos todo con mucho cariño e ilusión. El Ayuntamiento entregó una ayuda de 1.500 euros, pero evidentemente, nuestra empresa tuvo que poner dinero para poder realizar la fantasía", indicaron. Ahora Volaverum está dispuesto a aceptar cualquier propuesta carnavalera. Están encantados con la experiencia. Solo tuvieron nueve días, pero lograron una obra de arte que encantó al jurado de la Gala de la Tercera Edad y al público. Lo demostraron con los aplausos. Felicidades.

La Opinión de Tenerife Eloísa Reverón

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