viernes, 21 de junio de 2019

Josué Quevedo: "Mi ilusión era vestir a Mamelucos y Mamelones"

Josué Quevedo (Las Palmas de Gran Canaria, 1985) puede presumir de haber cosechado 58 premios en los diez años que lleva diseñando en el Carnaval, cuando comenzó por casualidad, casi como un favor, para ayudar a unas primas que fundaron la murga femenina Despistadas, de Las Palmas, con las que suma siete primeros de vestuario. En 2014, de la mano de Airam Bazzocchi -entonces letrista de la murga infantil Distraídos, de Santa Cruz- hace su primera incursión en la fiesta chicharrera, y le diseñó en 2014 y 2015, y logró accésit y tercero, respectivamente. Semanas atrás, Josué Quevedo acordó regresar a Tenerife, con la infantil Redoblones, de Jose Cortés El Pirata, y el martes se confirmó su fichaje por Mamelucos y Mamelones, murga adulta que es sinónimo de los mejores disfraces murgueros del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

Quevedo se reivindica como diseñador de murgas, sin renunciar a a su brillante irrupción en la pasarela de las reinas de Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. "No puedo perder mis orígenes, de donde nací... ¡si me lo paso muy bien con las murgas!". En reinas se estrenó en 2018, y logró el cetro. Volvió a presentar el pasado febrero y cosechó una cuarta dama. Cuando se le pregunta si estaría dispuesto a diseñar para el concurso rey de Las Palmas -la gala drag-, sentencia: "Ahora mismo en Las Palmas solamente hay uno al que le diseñaría, pero no voy a decir su nombre".

Natural de La Isleta, "de El Refugio", precisa con orgullo, Josué Quevedo salió al Carnaval de Las Palmas con siete años, como componente de Baby Chancletas, para luego salir en la adulta de Tito Rosales, en la que incluso un año fue directivo, y en los últimos años, con sus Despistadas. De cara a 2020 podría diseñar a nueve o diez murgas, tres en Santa Cruz: Mamelucos y Mamelones, y Redoblones.



Antes de consagrarse como diseñador murguero, ganó dos premios en el concurso de disfraces infantil de Las Palmas. El primero, hecho con una sombrilla, en la que una niña salía de un volcán en una isla desierta. El otro galardón, una pequeña vestida de payaso que iba sobre un elefante.

Es un carnavalero de raza. Sus padres, miembros de la comparsa Los Caribes, de Las Palmas, y sus hermanos siguieron sus pasos, como componentes de la murga de Telde, Nietos de Sarymánchez, de las más queridas en Tenerife.

José Quevedo, admite, es sinónimo de un diseño con mucho detalle y claro, con una confección perfecta. "Si no hay ilusión es imposible que continúe en un proyecto, prefiero apartarme", admite en una entrevista ofrecida ayer en la Casa del Miedo. Si tuviera que resumir su línea, la define: elegante.

Autodidacta, reconoce su admiración por Manuel Encinoso, en Las Palmas, un artista de la gomaespuma, y de Marcos y María y Santi Castro, en Santa Cruz, así como Daniel Pages -de la "nueva era", lo define- y Leo Martínez, por su trayectoria.

Quevedo admite que necesita conocer a la murga, su trayectoria, para afrontar el proyecto. "No puedo llegar yo y querer cambiarlo todo". Eso sí, la realidad debe ser lo más parecido al boceto final que se presentó. Admite que las murgas de Tenerife arriesgan más y destaca que en Las Palmas los grupos cada vez se implican más con el vestuario. Él lo tiene claro: "Nunca aceptaría un encargo de una murga si para ella el disfraz es un tema secundario", y se apresura a zanjar las comparaciones entre ambos carnavales. "A veces he ganado dinero de una murga y lo he invertido en otra". Y otra clave de su éxito: que los equipos de costura no se compartan entre murgas, aunque las diseñe él.

"Me gusta ir poco a poco y con humildad. Tuve la oportunidad de diseñar a Despistadas y logramos el primer premio el primer año; me estrené con un traje de reina en 2018, y gané; tenía la ilusión de vestir a Mamelucos y Mamelones y no la voy a desaprovechar". "Cuando hago un trabajo, quiero ganar, pero nunca espero nada, tengo buen perder", añade. Para él, "lo más bonito es la sonrisa de la directiva y el componente cuando les enseñas el disfraz".

Cuando se le pregunta si mima más un traje que otro cuando le hace fantasías a varias murgas de un mismo concurso, asegura que le da el mismo trato. "Cuando diseño pongo corazón y pasión para que salga todo perfecto". Y deja una frase lapidaria: "Es más fácil hacer un traje de reina que una murga porque, por ejemplo, tienes que hacer 90 tocados iguales".

Estará en la gala de Las Palmas 2020, con un traje, porque se ve incapaz de hacer dos. Se ve capacitado para diseñar un escenario de Carnaval, y cuando se le pregunta si aceptaría dirigir una gala, sentencia: "Ahora mismo, no".

Ayer volvió a Tenerife. Con traje de prueba para Mamelucos y Mamelones. El Carnaval 2020 tendrá el aliciente de conocer la apuesta del diseñador más laureado de Gran Canaria con la mejor murga adulta en disfraz de Tenerife.

Humberto Gonar 

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