lunes, 8 de abril de 2019

Güímar celebra las Burras en plena Cuaresma

Anoche, bajo la dirección artística de Daniel Pérez por segundo año consecutivo, la plaza de San Pedro acogió la representación de las Burras, que es el broche de oro al trabajo realizado durante los dos últimos meses por la asociación que toma nombre de las protagonistas de la ceremonia carnavalera.

De forma paradójica, a las siete de la tarde salía de San Pedro Abajo la procesión de Jesús Cautivo rumbo a San Pedro, precisamente ayer, Domingo de Pasión, último domingo de Cuaresma, porque el próximo se celebra el Domingo de Ramos.

Antes de la representación se entregó el premio a la mascarita tradicional, que recayó en La Señora Vaquero.

A las siete de la tarde, procesión de Cuaresma; tres horas y media después, aquelarre de Carnaval.

Una batucada junto al pórtico de la iglesia de San Pedro anunció el inicio de la representación, que anoche incorporó en su inicio hasta una estrofa del baile de la berlina alegórica a las Burras, en un rescate etnográfico.

Luego llegaron los campesinos, que compraron un cochino negro, para alimentarse en el Carnaval, y siguió con el conjuro donde las brujas, que hasta se repartían carne cruda, se convirtieron en Burras en un ritual donde una corte de "ángeles del maldad" y algunos incluso motorizados tomaron el frente de la iglesia. Un espectáculo multimedia con las proyecciones sobre la fachada de San Pedro y con mucha cilindrada, por las motos de lujo en la que llegaron algunos Lucifer.


A la puerta del templo, el obispo realizó un exorcismo contra los demonios de los infiernos. Clamó a san Miguel Victorioso, que destruyó al mal con su espada de fuego, después de que incluso se rezara un padrenuestro. Se produjo la lucha entre el bien y el mal. Con la batalla entre el arcángel y el diablo ante la mirada del obispo, y en la plaza, entre los dos ejércitos, uno celestial, otro infernal que dieron mayor realce y espectacularidad.

Tras la victoria de la Cuaresma, condenaron a las brujas a atarlas a la sardina, para proceder a su quema, en el entierro más original de cuantos se celebran en el Carnaval, que anoche se hizo espacio en plena Cuaresma.

Anoche, la sardina fue portada a hombros, y colocada frente las escalinatas del templo para proceder a su quema, hasta el próximo año que volverán a Burras a Güímar, una edición que retrasó la representación en busca de un mejor día y luego se pospuso de nuevo por el mal tiempo. La lluvia respetó el concierto de Manny Manuel pero no las Burras, que en apenas una hora de representación y menos de mil personas cerraron el Carnaval que se coló en la Cuaresma güimarera.

Humberto Gonar 

1 comentario:

  1. Hasta la meteorología se puso del lado del Manny Manuel, cantando en la Plaza San Pedro que congregó a unas diez mil personas que pasaron una noche inolvidable con el Portorriqueño. A disfrutar las cosas de la vida.

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