jueves, 7 de marzo de 2019

Rober y Brito, eterno humor de Carnaval

Rober Arias (La Laguna, 1970) y David Brito (La Laguna, 1975) comenzaron desde niños en el mundo de las murgas, curiosamente en La Laguna, en la infantil Los Fosforitos que organizaron Luis Suspi y su hermano Juan Hormiga, en el bar Los Toneles, todo un referente en San Honorato, donde se vincula su infantil; si bien Brito alternó sus primeros años entre La Verdellada y ese núcleo.

Mantener una conversación con ellos y no sonreír es misión imposible, a sabiendas de, como mantiene en su máxima: "Hacer llorar es fácil; hacer reír no tanto".

Ya en 1978, la abuela de Brito, Nena La Canaria los sacó por las calles de La Laguna desfilando con unas latas de aceite que utilizaban a modo de percusión, para sumarse en Los Fosforitos, hasta que en 1980 se constituye El Desbarajustito. "El primer año salimos con un traje de payaso naranja", recuerda Rober; "en 1982 fuimos de vagabundos y logramos el primero de Interpretación". Y es que los murgueros cuentan los años por las fantasías que han vestido.

Rober y Arias, que mantiene una amistad desde hace cuarenta años, recuerdan cuando ensayaban en el piso superior de la barbería de San Honorato, frente al bar Los Toneles," cerca de la huerca del Cuco, próximo a donde hoy está Mercadona", comentan con una cara de ilusión. Brito interrumpe: "En mi casa había mucha costumbre de tradición; recuerdo que mi madre siempre disfrazaba a mi hermano Fran (el famoso costurero de Bambones, en la actualidad) y ganaba los primeros premios de disfraces en el concurso que se celebraba en el teatro Leal. Luego crecí hoy y nos presentó en la modalidad de parejas, como Don Quijote y Sancho Panza o Los Perros de Flandes, unas fantasía que elaboraba en colaboración a la madre de Fran y David Brito, Wlakiria. "En aquellas galas del teatro Guimerá actuaba Juan Cruz Ormazábal, que pronunciaba un monólogo, con una gran autoridad", recuerda Brito para poner en valor a otro referente de El Desbarajustito que hoy sigue en activo en las rondallas.



"En mi casa, siempre ha habido Carnaval", sentencia Brito. De El Desbarajustito, Rober y su amigo pasaron a Malas Lenguas, murga que crearon, de nuevo, los hermanos Luis Suspi y Juan Hormiga. Brito asegura que su madre fue la primera murguera de La Laguna y precisa que Fiestas no dejó participar a este grupo en Santa Cruz. Después de dos años, acabó esta experiencia y se dividieron los componentes, unos fueron a El Desbarajustón, de Juan Cruz, y otros, a Bambones. Desde 1986, Rober y Brito se "independizan", porque David se dedica al fútbol, no así Arias, que se sumó a la comparsa Joroperos y luego, en 2003, en Zeta-Zetas. Ahí se reencontraron en 2009, y juntos "apadrinan" una fábrica de humor que ponen al servicio de cuantos quienes contar con ellos en las presentaciones de las fantasías del Carnaval o para presentar los temas.


Humberto Gonar


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