sábado, 30 de marzo de 2019

Las Burras de Güímar, aplazadas por el mal tiempo

El evento carnavalero de Las Burras, previsto para este viernes, ha sido aplazado hasta el primer domingo de abril, día 7, a las 21:30 horas, por los chubascos previstos hoy en las Islas Occidentales, que están en riesgo por lluvias fuertes.

El resto de eventos programados en este municipio sureño con motivo del Carnaval "seguirán su curso" si la climatología lo permite, han informado a El Día los organizadores.

Esta representación teatral callejera sumará con la presente edición 27 años. El evento, en el que participan un centenar de vecinos, atrae cada año a un mayor número de espectadores de diversos puntos de la isla, de ahí la decisión de aplazarlo, por motivos de seguridad.

El 4 de octubre comenzaron los preparativos de las Burras que este año incluye varias sorpresas para realzar la espectacularidad de la recreación.

Por segundo año consecutivo está al frente de la dirección artística Daniel Pérez, un graduado en Ciencia y Tecnología del Alimento acostumbrado a luchar para hacer realidad lo que se propone. Enemigo del protagonismo -pide que se hable más del colectivo que de su labor, que se dedica a coordinar y aunar ideas de todos-, Dani se encontró que dos meses después de comenzar su licenciatura en la Universidad de La Laguna se iba a dejar de impartir. Por eso, decidió vender los ahorros que tenía para comprarse un coche y marcharse a la Península para cursar sus estudios. Es solo un ejemplo de su empeño.

Junto a Dani, Fran Bejarano o Rayco, miembros de una generación que vivió de niño las Burras cuando los ángeles se descolgaban de los edificios del entorno de la plaza San Pedro. Este particular aquellarre se puso en marcha en 1992, de la mano de Javier Eloy Campos y, después de celebrarse en años alternos, desde 2002 se garantizó la representación anual, salvo alguna excepción, con la Asociación Cultura Las Burras, que se constituyó esa edición.



El objetivo para esta edición, cuando la representación volverá a tomar la calle, es permitir que el público disfrute de aquel pánico del niño que se acurrucaba en su madre, experiencia inolvidable para muchos de los que cambiar el papel de público para encargar los personajes, como Fran Bejarano, que da vida al diablo; años atrás Dani dio vida a la bruja jefa.

Este año se pretende recuperar el misterio, sobrecoger al espectador, con el recate de elementos y la mezcla de historia, entidad del acto y tradición, elementos básicos que se amasan de forma artística y plástica con diseño, música y folclore. Entre los elementos singulares, la Sardina, con la firma de Luis Stinga, que ha trabajado en un diseño que hará que la sardina se lleve a hombros, con un motivo que se guarda en el mayor de los secretos, al igual que la escenografía que ambientará la presentación mágica.

Este año se organiza por primera vez un concurso de máscaras antiguas, antes del inicio del acto, cuyos premios se desvelarán antes de la representación.

El soporte de Cultura Mesa y el buen hacer de Elena Díaz y Hiurma Delgado -plasmado en el cartel de esta edición- tendrán un gran protagonismo en la recreación donde la producción musical, con las voces incluso cuidadas por Rieder, tendrá mayor realce. En la representación, aplazada al domingo 7 de abril, se incluye incluso un guiño al folclore, en colaboración con la parranda San Juanito de Lomo de Mesa. También colaborarán la banda de cornetas y tambores de la Casa Juvenil de Güímar, o el grupo de Loli Pérez, que siempre que ha podido ha participado en esta representación.

Una de las grandes aportaciones llegan de la mano de la asociación de motoristas Aguiluchos del Valle, gracias a Manuel, que con su trabajo de soldadura permitirá hacer realidad cuatro elementos nuevos. También se suma la murga Los Arremangados, de Candelaria que, como hace la Cofradía El Chicharro de la Fufa en Santa Cruz, escoltará a la sardina.

Es la materia prima del autosacramental que comenzará en San Pedro Arriba, donde unas brujas, increpadas por campesinos, se transforman en burras para salir a la calle en la primera parte del acto, el desfile, y luego seguir con la representación, a las puertas de la iglesia de San Pedro, en la lucha donde siempre doña Cuaresma gana a don Carnal. No hay palabras para describir ese miedo del niño que quiere ser grande para ser parte de la representación de las burras.


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