sábado, 9 de marzo de 2019

Cuando el Carnaval exige equilibrio sobre tacones

Puerto de la Cruz celebró anoche las bodas de oro del maratón masculino -precisamente ayer, 8M- Mascarita Ponte Tacón, que batió récord de público, con más de 35.000 personas que desbordaron las calles comprendidas entre la plazoleta de los Reyes Católicos -donde se realizó desde las ocho de la noche la inscripción de participantes-, a la plaza del Charco. Mientras se inscribían, Lupita, el presentador y promotor del maratón, alimentaba el espectáculo con ese verbo no apto para menores.


Un total de 441 corredores, el mismo número que en 2018, se registraron en el maratón; 882 tacones, al menos al inicio del recorrido que sorteó los adoquines del paseo de San Telmo y la calle Santo Domingo, para acabar en la plaza del Charco, donde tenía previsto actuar anoche la orquesta Billo's Caracas Boys. Entre los equilibristas del maratón carnavalero, el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Marrero, con el dorsal 403; una quincena de componentes de la murga Cascarrabias, con Javi El Chileno al frente del grupo que simulaba ir en vespas; o los integrantes de Puertopotras, de Javier González, edil, en este caso de Deportes, con sus pelucas "galácticas". Una gran pantalla colocada bajo el balcón del ayuntamiento facilitaba seguir con detalle el devenir de maratón, pues el público desbordó las aceras, donde se formaron hasta tres y cuatro filas para animar a los participantes.

Cada paso era un desafío. Tacones de un mínimo de 8 centímetros y hasta más de 20 con los que caminar entre adoquines y, por si fuera poco, sortear obstáculos. Nunca una simple cinta plástica, con la que se limita una obra, había sido tan complicada de sortear; para las gladiadoras de Fernando Pérez, seguro que era una misión a tiro de "adoquín", no así para los más noveles. De las cintas, a las ruedas de coche, luego una pasarela y, de nuevo, al suelo. "Mañana Honorio no va a dar habío", comentó una vecina portuense. Para el deleite del público, casos como el grupo que formaba una tarta, un clásico ya del maratón: cada "trozo" sobre tacones y, cuando se da la voz, se unen y forman un pastel.



Por los gritos, parecía que un toro bajaba por la calle de Santo Domingo. Cuando el infortunado sorteaba un traspiés, gritos; cuando intentaba hacer malabares sobre tacones, más gritos, cuando caía... decepción. Pero la adrenalina subía entre los intentos por mantener el equilibrio y no caer al suelo. En la calle, una algarabía, como cuando cayó el participante de la sombrilla de playa. Un "oh" salió debajo del asfalto.

Lo de menos es el ganador. Presencia multitudinaria y con el mismo número de participantes que el año pasado, aunque menos que en 2017, cuando con 440 inscritos se batió el récord. Para centenares, miles de personas del público, como la noche de ayer, ninguna. Y ese es el mejor récord.

Y para quien se quede con el desconsuelo de no haber estado, Puerto de la Cruz ya tiene motivo para el Carnaval 2020, cuando habrá otro maratón como el de este año. Los Musicales, con el 44% de la votación se mpuso en la votación al Mundo de la Magia (28%) y los Videjuegos (22%) y el Futuro (6%). El próximo año, más.

Humberto Gonar 

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