martes, 26 de febrero de 2019

Samuel Navarro, un murguero de verdad

Samuel Navarro padece una enfermedad que le tiene postrado en una silla de ruedas. Su padre recuerda que todavía lograba ponerse en pie y mantenerse firme con el apoyo de una superficie a la que agarrarse hasta que hizo la primera comunión. Después de eso momento todo fue más difícil para esta familia de La Paterna que, eso sí, nunca perdió la sonrisa y las ganas de vivir. Con las murgas como una pasión irrenunciable para este joven de 33 años.

Y es que de casta le viene al galgo. Juan Lorenzo Navarro, su padre, fue integrante de Los Guanches Picapiedra. La legendaria afilarmónica de Vegueta que todavía hoy, muchos años después de su desaparición, es la tercera con más primeros premios del concurso de Las Palmas de Gran Canaria tras Serenquenquenes y Chancletas (1978, 1979, 1981 y 1982).

«Siempre me lo llevaba a los ensayos. Le encantaba venir y escuchar las canciones que interpretábamos», recuerdo su padre mientras acompaña a Samuel durante las fases del certamen de la capital.

Samuel Navarro no se pierde una. Siempre está a pie de escenario durante los concursos. Pero no solo está cuando se encienden los focos. «Este año he podido ir a los ensayos de todos los grupos, menos Los Chismosos, que los veré hoy en el escenario», comentaba el pasado miércoles minutos antes de que comenzará la tercera fase del concurso y Los Twitty’s, su murga favorita, pisará el escenario. Su relación con esa murga es tan especial que incluso en una ocasión subió con ellos al escenario. «Me gustó mucho pero también impresionaba ver al público desde arriba», recuerda.



Samuel Navarro, un murguero de verdad

«Mis favoritas son Los Twitty’s y Tramposas», reconoce Samuel, que no obstante acude raudo a aclarar que en su corazón hay hueco para todos los grupos de la fiesta. Una muestra está en la fase del pasado martes, en la que acudió ataviado con un pantalón de Los Melindrosos, una sudadera de Los Trapasones y la gorra, con la que proteger su cabeza del frío y la humedad del parque, de Los Legañosos.

«Vengo con él a todos los actos del carnaval», explica Teresa Díaz, su madre. «Pero desde que comenzaron los ensayos hemos estado en los de casi todos los grupos y en sus presentaciones», indica con una sonrisa y una pasión contagiosa, convertida en una figura propia de la fiesta.

Y es que allá donde está Samuel se desata la locura. Su sitio durante el concurso está a la izquierda del jurado, una ubicación que los murgueros de cada agrupación tienen más que localizado y al que muchos señalan para dedicar su actuación desde el escenario. Incluso las Lady’s Chancletas, durante un momento de su actuación el pasado martes, le citaron en una estrofa.

Cruzar la puerta del backstage de Miller permite conocer la dimensión real del afecto que los grupos de carnaval sienten por su mayor admirador. Todos bromean con él y se fotografían. Su llegada minutos antes de que Los Twitty’s abrieran la tercera fase fue un momento especial para la agrupación fundada en el barrio de Cinco Continentes.

Samuel Navarro, un murguero de verdad
Y es que Samuel Navarro acude con una disciplina envidiable, casi como si fuera un murguero de fila, a Manuel Lois donde a día de hoy ensayan la mayoría de grupos. Allí es uno más, y no para de recoger muestras de afecto. «En casa tenemos sudaderas y gorras de todos los grupos, todos se vuelvan con él», cuentan con agradecimiento sus padres. Él dice entre sonrisas que es el único que se sabe casi todos los repertorios, llevados con discreción por las murgas, antes de que llegué el concurso.

Pasiones.
Las murgas son la debilidad de Samuel, pero también tiene otras aficiones como es el caso de los partidos del Herbalife Gran Canaria. «Me gustaba más ir al Centro Insular de Deportes», reconoce, aunque ha encontrado un lugar en el que estar a gusto en el Gran Canaria Arena. «Antes estaba en otro sitio pero ahora me gusta ponerme donde está la Grada Loca. También me gusta el fútbol», indicó.

Además, siempre está en fase de aprendizaje. Estos días ha estado realizado un curso de marketing: «La verdad es que me gusta mucho. Me gusta estudiar», indica. Además, Teresa, su madre, aclara que ha realizado muchos cursos de informática y mecanografía, algo que le permite ampliar su campo de relaciones sociales a través de las redes, donde es muy activo.

A pesar de necesitar la silla de ruedas, Samuel Navarro es muy activo. Le gusta socializar y salir a la calle. Incluso, a pesar de su dependencia, es capaz de ir solo en guagua a la rehabilitación que requiere su enfermedad.

Resultado de imagen de logo canarias7David Ojeda 

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