lunes, 25 de febrero de 2019

"Hemos recuperado la ilusión de los grupos por participar en la Gala"

Enrique Camacho afronta el reto de dirigir su cuarta Gala de Elección de la Reina con la intención de sorprender, el entusiasmo de siempre y la vocación de que el espectáculo se convierta en un homenaje al Carnaval. "Queremos relatar cómo los grupos preparan la Fiesta durante las noches de julio a febrero; mientras la ciudad duerme, ellos ya están manos a la obra". Ese será el hilo conductor de las tres horas previas a la coronación de la nueva Reina. 19 candidatas optan al cetro.

¿Qué Gala veremos el miércoles?


Pues una Gala en la que confío que se represente lo que es el Carnaval de Santa Cruz, que yo siempre he entendido como una fiesta que se hace gracias a la unión de toda la ciudad. Veremos una Gala de Carnaval. El año que la Gala de la Reina pierda su idiosincracia y se convierta en otra cosa, habremos cometido un error y de los grandes.

¿Cómo será el espectáculo?

Mi intención es presentar muchas cosas que ocurren en los locales de los grupos y que acontecen antes de que se suban al escenario, pero evidentemente el reto es complicado porque son historias complejas para llevarlas a escena. Pero sí, vamos a contar un poco cómo es la trastienda del Carnaval, de julio a febrero, cómo los grupos se preparan por las noches y ensayan sus actuaciones mientras la ciudad está dormida. Confío en que se entienda lo que queremos plasmar sobre el escenario.

Dicen que la experiencia es un grado. ¿Está siendo más fácil preparar esta cuarta Gala que la primera en 2016?

No, todo lo contrario. Por muchos motivos. A nivel profesional, porque me exijo cada año más. Y también mi equipo me pide que vayamos más lejos cada vez. El objetivo nunca es superar la Gala del año anterior, sino hacer la mejor Gala posible. Pero la gente espera siempre más que en el Carnaval anterior y esa presión existe, no te lo niego. Y hace que te replantees cada una de las decisiones que tomas.



Qué lástima la coincidencia en horario con el Madrid-Barça.

Sí. Sé que el partido termina quince minutos después de empezar la Gala de la Reina... Veremos cómo hacemos. Y confiemos en que no haya prórroga.

¿Cómo será la obertura?

Será una obertura que nos va a situar en el contexto global de todo lo que vamos a contar en la Gala. Más no puedo contar.

¿Qué es más difícil: lidiar con las limitaciones presupuestarias o con las estrecheces del Recinto Ferial?

Una cosa va aparejada a la otra. Pero el lado bueno es que contamos con un caudal infinito de colaboración desinteresada por parte de los grupos. Cuento con el respaldo y colaboración de todos ellos y en un grado de implicación muy alto. Eso ayuda, y mucho. Es un factor que lima las limitaciones económicas que pueda haber. Por eso insisto en que veremos una Gala de Carnaval, al margen de que podamos discutir si hace falta más o menos presupuesto para realzar el trabajo de nuestros grupos y de nuestra gente.

¿Es una buena o una mala noticia para el director que haya tantas candidatas a Reina?

Pues tengo el corazón dividido. Por un lado, es una magnífica noticia que crezca la participación. Que haya 19 candidatas refleja una salud bastante buena de la economía de la ciudad y de las ganas que hay de participar en el Carnaval. De cara al espectáculo, 19 es un número que todavía podemos defender. Pero sí va a ralentizar el ritmo del espectáculo. Ahora bien, esta Gala es para eso, para elegir a la Reina. Si siguen aumentando las candidatas, a lo mejor sí hay que modificar el formato. O no. El debate que nos plantea este asunto es muy interesante. Es una decisión que ha de tomarse entre todos. Y elegir así, insisto que entre todos, el rumbo que queremos para nuestra Gala de la Reina.

¿Cuáles son las principales exigencias de los diseñadores, que son los otros grandes protagonistas del espectáculo?

Básicamente lo que quieren es que se luzca la candidata y la fantasía. Y que el patrocinador sienta recompensada su inversión. Me parece lógico su planteamiento. Después, en términos de puesta en escena, hay diversas opiniones: unos quieren giratorio, otros no... Hay visiones para todos los gustos.

¿Cómo será la actuación de Carlos Baute?

Estamos preparado una actuación con Carlos que va a gustar y en la que queremos que se refleje su condición de carnavalero, y además desde hace mucho tiempo. La diferencia con otros artistas invitados es a que él no le vemos así; Carlos es un carnavalero y un chicharrero más. Cierto es que pisa por primera vez el escenario de la Gala de la Reina, que se le había resistido hasta ahora. Y solo puedo avanzar que será un espectáculo mayor que el que pueda ofrecernos cualquier otro día.

Y viene con Marta Sánchez.

Para nosotros será un honor contar con ella.

¿Cuánto durará la Gala?

Tres horas. Con 19 candidatas y un mínimo contenido de entretenimiento nos vamos a ese timing. Además, hay muchos miembros del jurado y hay que dar suficiente margen para la deliberación.

¿Qué es imprescindible para que la Gala sea un éxito?

La gente del Carnaval, su involucración en el espectáculo, que sientan la Gala como suya y no como un compromiso al que tienen que ir... En eso he estado trabajando estos cuatro últimos años y creo que lo hemos conseguido. Hemos recuperado la ilusión por ir y por estar en la Gala. Antes, todo el mundo quería salir. Y algo habrá fallado para que se hubiera perdido esa motivación.

¿Se vive igual en el Recinto que en la televisión?

Yo creo que eso va a ser imposible. Un espectáculo en vivo no es lo mismo que en la televisión. En el Recinto hay una mayor vibración. Y eso pasa en cualquier gala de este tipo. Por ejemplo, en mayo fui a ver Eurovision y salí con la intención de no querer ir otra vez. Ese espectáculo sí que prefiero verlo por televisión, porque está trabajado para eso. En la Gala de Elección de la Reina pasa todo lo contrario, que es mucho más impactante en directo. Pero intentamos que guste por ambas vías.

¿Será un espectáculo concebido para los tinerfeños o para exportar nuestro Carnaval más allá de nuestras fronteras? ¿Qué prevalece?

Yo era muy chico, pero en el año 89 según me contaba Azpilicueta, la centralita de Torrespaña se colapsó cuando se emitió a nivel nacional la Gala de la Reina. La gente empezó a sentir curiosidad por qué era aquello. Y eso pasó porque lo que hacemos aquí, no se hace en ningún otro lado del mundo. Lo que ocurre es que hemos dejado de creernos que este es un producto único en el mundo. La Gala tiene su atractivo, claro que lo tiene. Y tenemos que creérnoslo. Pensar en fabricar otra cosa distinta a lo que es el Carnaval, ni me nace ni lo veo acertado.

¿Cómo es su relación con la concejal de Fiestas?

Es buena. Éste es un trabajo de mucha presión y en algún momento dado puede haber diferencias. Yo tengo un interés artístico que trato de defender al máximo y hay momentos donde nuestras posturas no coinciden. Pero la relación es como la que hayan podido tener otros directores de la Gala con sus respectivos concejales.

¿Está renovado Enrique Camacho?

A mí me gusta estar en los sitios mientras tenga fuerza, creatividad y ganas de aportar. Si eso se da, yo encantado de seguir. A mí esto me gusta. Lo vivo. Y ni el esfuerzo es monumental ni la presión es insoportable. Es un trabajo que hago con placer. Y con cariño.

La Opinión de TenerifeManoj Daswany 

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