martes, 5 de febrero de 2019

Bambones, año I

Resultado de imagen de bambones, año IVarapalo, borrón y cuenta nueva. Bambones tardó bien poco en levantarse después del golpe que sufrió en 2018, quedándose por primera vez fuera de la final del concurso más popular del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. No ha llegado el momento de reinventar nada, el colectivo de El Cardonal vuelve a ser fiel a su estilo, con crítica ácida y sentido del humor.

Llegó el momento de reactivarse, de automotivarse, de encontrar la mejor ayuda en el mismo grupo de componentes de Bambones. “Era la manera adecuada de recuperarnos dentro de lo que es una murga, porque estamos hablando de un hobby, no fue el fin del mundo, no fue una tragedia e incluso tuvimos un buen Carnaval”, señalaba su director, Primi, mientras sus compañeros empezaban a colocarse en sus puestos para afrontar uno de los últimos ensayos previos a la presentación oficial de la murga.

La entrecomillada desgracia de quedarse fuera de la final por primera vez en su historia sirvió para unir más a los componentes, aunque hay algo pendiente. “Nos sentimos en deuda con nuestra gente”, decía Primi sobre una murga que ha visto cómo, lejos de caer en el desánimo y la retirada, sus componentes han aumentado con la llegada de savia nueva y el retorno de viejos integrantes.



Y es que Bambones es una murga “muy fiel” y, habitualmente, el que se va suele regresar, y es difícil que pase a formar parte de otra formación. “El 95% de los que se van, se van, pero a su casa. Ahora han vuelto unos cuantos, los llamamos los retornados”, decía el director del colectivo de El Cardonal, al que le resulta relativamente fácil gestionar esos más de 90 componentes que integran Bambones para 2019.

Este año la “convocatoria” volverá a depender más del interés mostrado por cada componente que de su forma de interpretar. “Por cantar bien o mal no se ha quedado fuera nadie nunca”, todo queda en manos del comportamiento “y del grado de implicación que tengan”.

Llevando la situación a un lenguaje más futbolero, Primi entiende que este año habrá que buscar “el ascenso”, después del metafórico descenso de 2018, y afrontar la situación “yendo partido a partido, como diría el Cholo”. Primero hay que ir a buscar la final y luego “nos marcaremos el siguiente objetivo, aunque nuestro objetivo prioritario es no decepcionar a nuestra gente. Esa siempre fue nuestra meta, pero este año lo es aún más, queremos que los nuestros vuelvan a sentirse orgullosos otra vez de sus Bambones”. El año pasado le tocó quedarse fuera a ellos dentro de un concurso donde cada vez se hacen menos prisioneros, porque “por tradición siempre se suele quedar alguna de las murgas de más nombre fuera de la final”.

Las fases son el momento de más nervios, en la final “ya estás más distendido, porque has cumplido con la primera parte del planteamiento”, explicaba Primi, que arrancó con el proyecto de Bambones 2019 según se bajó del escenario de la primera fase del año pasado. Corregir, innovar, inventar. Un murguero nunca deja el trabajo para mañana y el director de Bambones es murguero hasta la médula.

Los ensayos arrancaron en septiembre, pero el calendario se perfiló un poco antes por una invitación muy especial. Este año Bambones irá por primera vez en su historia a El Hierro. “Nos llamaron en febrero del año pasado, en pleno Carnaval, y estaremos allí el Viernes de Piñata, en su Carnaval. Nunca pudimos cuadrar las fechas con ellos, pero esta vez se adelantaron tanto que lo dejamos cerrado”, señalaba Primi, que adelantaba que la versión 2019 de Bambones será “muy crítica”. “Vamos a tener muchos temas sociales, cosas que están en la calle hoy en día, temas de moda que están rodeándonos ahora mismo y vamos a ser fieles a nuestro estilo, a nuestra forma de ver las cosas, porque las murgas cumplimos con un pequeño deber en el Carnaval, que es el de ser la voz de la gente de la calle”.

Bambones no va a cambiar. “Nuestro estilo es innegociable”. La crítica es su arma, lo demás es decoración. “Lo importante es el contenido”, decía Primi, que todavía recuerda su primer año como componente de lo que se ha convertido en un estilo de vida para él, para los componentes, para el barrio y para sus fieles seguidores. Los siete triunfos de interpretación no han cambiado el espíritu de los Bambones, el tropiezo de 2018 tampoco lo hará.

Juan S. Sánchez 

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