martes, 29 de enero de 2019

José Luis Trujillo, autor del cartel del Carnaval 2019: “Tu vida no cambia nada por ganar un premio de este tipo”

Doblemente satisfecho, pero con alguna penita que carga después del tiempo empleado en crear un cartel elegido popularmente para representar el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife en este 2019. José Luis Trujillo no se reivindicó como artista con este trabajo, ya contaba con una importante trayectoria artística detrás; eso sí, con un estilo bien definido y enfocado hacia otros objetivos. Sencillo, tranquilo y sin tapujos, con café y cigarro y bien acompañado, desvela muchos secretos que tenía guardados en relación a su nueva condición.

-Usted, José Luis Trujillo, es el autor del cartel del Carnaval 2019, eso ya no se lo va a quitar nadie…

“Eso es verdad, y también es verdad que nadie me lo va a quitar. Eso es cierto con total seguridad y es algo que buen, que está bien, estoy contento, salió bien y a la gente le gustó, y eso es lo más importante. Cuando tú te enfrentas a un trabajo de este tipo, lo peor, lo más complicado, es ver si vas a ser capaz de llegar a quién le tienes que llegar. En el diseño, uno lo que busca es contar algo, mandar una información y que esa información sea recibida por alguien, y la forma de hacerlo a través de un cartel que llame la atención, que haga que el público se pare a mirarlo, es como una película, igual. Es como la portada de un libro, normalmente abres un libro porque te llama la atención su portada… a no ser que vayas a buscar ese libro específicamente. Si tú estás buscando aleatoriamente un libro, si por ejemplo te gustan las artes marciales, pues si este tiene una portada atractiva, vas y lo abres. Esa es la función del cartel, que abra la puerta”.

-Por ahí se puede entender entonces que para usted este trabajo tiene doble satisfacción, la primera la de haber sido elegido y la segunda, haber sido elegido de forma popular…

“Totalmente, esa es el premio mayor. Más que el dinero. La satisfacción aquí es ver que el público está contento, el Ayuntamiento está contento… Yo estoy contento. Bien. Esa es la idea. De la otra manera, si presentas un trabajo y te sale mal, pues te has presentado, has perdido tu tiempo y aunque ganes, como han ganado otros autores, si el público no está contento, tú te quedas mal porque este dinero no te resuelve nada. El premio no es resolutivo”.



-Porque no es la primera vez que se elige un autor para el cartel del Carnaval y su obra no es del agrado general…

“Exacto, y entonces le cae un aluvión de críticas al Ayuntamiento por haber elegido el autor, al autor por haber hecho el trabajo, y al trabajo porque no encaja con lo que el público espera. Y es que al final el target del cartel es el público, no es el Ayuntamiento ni eres tú y, sobre todo, es el público de fuera, ni siquiera es el público nuestro. Nuestra gente ya va a ir al Carnaval, no necesita cartel, sabe que hay un Carnaval, lo conocen perfectamente. Todo esto que se hace, toda esta promoción es para que la gente de fuera, extranjeros o españoles, que vienen aquí por esta época, tengan un reclamo. El cartel es ese primer reclamo.

-Centrados un poco más en el cartel, independientemente de la aventura que significa crearlo, la temática era de las profundidades marinas… ¿Qué quiso reflejar usted en ese trabajo?, ¿qué quiso que la gente viera en ese cartel? Porque muchas veces una cosa es lo que usted quiere que la gente vea y otra cosa es lo que la gente ve en un cartel del Carnaval…

“Lo que intenté fue crear algo sencillo, algo formal. No algo que me gustara a mí, que estuviera dentro de mi estilo. No es algo que yo me haría para mí. Es algo que se acerca a mi estilo, pero que de alguna manera transmita lo que tiene el Carnaval. Entonces lo que intenté fue coger un personaje y convertirlo en el espíritu del Carnaval de las profundidades del mar y que fuera una especie de representación de la Reina del Carnaval, porque al fin y al cabo es lo que da salida al Carnaval, si reina. Otra cosa que hice y que normalmente los autores no utilizan en los carteles que he visto fue trabajar con el lettering, el texto que anuncia el Carnaval 2019. Normalmente, el autor coge una tipografía que le parezca más o menos buena y la pone en el cartel. Yo cogí una tipografía y la transformé, la disfracé. Es más, la primera idea era no colocar ningún personaje de fondo, sino que el lettering fuera el protagonista absoluto del cartel. Lo que pasa es que al final pensé que le faltaba algo al cartel. Total, que como también tenía esa idea de la reina, combiné las dos ideas y salió lo que salió”.

-Por eso es aún más satisfactorio el haber creado algo que, sin ser al cien por cien de su estilo, ha conseguido llegar a la gente…

“El estilo, al final, sí que es al cien por cien mío. Lo que no es al cien por cien es la temática o la forma de trabajar ese estilo. Mi estilo es más oscuro de lo que estamos viendo. Yo mamo mucho del cómic y del cine de terror y de todo este tipo de cosas. Mi trabajo habitualmente es mucho más agresivo. Aquí lo que he hecho es dulcificarlo. La técnica y el estilo sí son lo mismo. Había gente que veía el cartel y sabía que era mío y me identificaba con él, a pesar de que también había gente que te decía que tenía la duda de si era mío o no, porque lo veían demasiado blando. Y es verdad. No podía poner un monstruo, había que poner algo agradable para el público, algo que representara el Carnaval, algo que las murgas no criticaran porque no les gusta lo que se había hecho… Y también en el cartel, si la gente se fija, hay un toquito para los colectivos carnavaleros, para las murgas, las comparsas, para las rondallas, algo para todo el mundo. Hay un poco de color, de disfraz y luego está la reina, que para mí es lo más importante del Carnaval. Si no es lo más importante, sí es verdad que si no hay reina, no empieza el Carnaval. Hemos tenido hasta un año sin cabalgata, pero estar sin reina… Eso no puede ocurrir. El personaje que representa a todo el Carnaval es su reina, es la representación física del Carnaval y por eso se eligió ese personaje”.

-De todas formas ha sido un triunfo, ha sido bastante la repercusión que ha tenido el cartel… Pero usted sigue siendo José Luis Trujillo, esto hasta es anecdótico dentro de su trayectoria…

“Sí, es anecdótico dentro de mi trayectoria, como considero que debería ser anecdótico en la trayectoria de cualquier autor. Un premio siempre es una anécdota en una trayectoria. Los hay que reconfortan más y los hay que reconfortan menos. Los hay que te dan mayor cobertura y visibilidad y los hay que pasan totalmente desapercibidos, pero independientemente de eso cualquier premio es una anécdota. No hay más que ir a Hollywood y preguntar por gente que han ganado Óscars y que ahora se están comiendo los mocos, como se dice por ahí. En la vida muchas veces pasa eso. Tienes un premio y mientras dura ese tirón estás ahí, pero lo mismo que hoy estás aquí, pues mañana bajas. Tu vida no cambia por ganar un premio de este tipo. Es verdad que ha dado cobertura y que ha dado trabajo, ese es el otro premio, que te sale trabajo, dentro de lo que cabe”.

-Anecdótica es también la dotación económica del premio…

“Está claro, es anecdótica, antes se pagaba mejor e incluso en Las Palmas se paga mejor el cartel del Carnaval, algo que sorprende muchísimo porque siempre estamos defendiendo que el nuestro es el mejor, pero ellos están dándole caché a su Carnaval. Cuando tú haces ese tipo de cosas, ese reconocimiento monetario termina, convirtiéndose en un reconocimiento a otros niveles. Vivimos en una cultura en la que cuanto más se invierte en algo, más calidad y mejor es”.

-Y aquí parece que es al revés, que cuanto más ahorremos es mejor y si te lo puedo dejar a deber, pues no pasa nada…

“Exactamente. Y eso es lo que no puede ser. Por ejemplo, está lo que pasó en la Noche en Blanco de La Laguna. Un montón de gente que trabajó e hizo cosas y pasó un año y no se les había pagado. El siguiente año la gente no querrá ir, porque si no pagas y si encima lo que se paga no es nada del otro mundo… La gente no puede esperar un año para comer, la gente come todos los días. No se puede tener esos desplantes con la gente que trabaja, porque tú organizas, pero la gente es la que trabaja, la que hace las cosas, la que hace que funcionen las cosas. En el Carnaval quién hace que funcionen las cosas son las agrupaciones, la gente que se gasta el dinero para traer los kioskos, etcétera. Si no se le paga a esa gente, si quitas a esa gente, al siguiente año no salen y si no salen, se va todo abajo”.

-¿Usted cómo va vivir el Carnaval de 2019? ¿Se echará a la calle?

“Siempre me echo a la calle, el Carnaval es la gran fiesta de la calle”.

-¿Lo hará con una indumentaria alusiva a la temática de este año, de las profundidades marinas?

“No, habrá disfraz, pero nunca he ido disfrazado del tema. Soy más de ir a lo loco, de abrir el armario y ver qué es lo que hay dentro para disfrazarnos. Cada par de años compro alguna peluca nueva, pero soy más de la mascarita o de la Sardina, que pillabas la ropa de tu madre o tu abuela y te tirabas a la calle a lloriquear”.

Diario de AvisosJuan S. Sánchez

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