viernes, 14 de diciembre de 2018

Gilberto Velázquez: “Volví a Tenerife porque necesitaba mi tierra para vivir y porque soy carne de Carnaval”

Gilberto Velázquez acumula una trayectoria de 30 años trabajando con pasión en el estilismo y la peluquería. Comenzó su andadura profesional en Italia y desde entonces ha trabajado también en diferentes salones por el territorio nacional. Actualmente, gestiona su propio salón en el corazón de Santa Cruz de Tenerife, desde donde se dedica con el mismo entusiasmo de siempre a sus clientes y, de manera habitual, a proyectos relacionados con la moda y el cine.

– ¿Cómo empiezas en el mundo del estilismo y la peluquería?
“En realidad yo era estudiante de electricidad, pero fue gracias a tres amigas peluqueras que me vieron hacer cositas y me dijeron que qué hacía yo estudiando electricidad si tenía duende para la peluquería. Así empecé con ellas. Después, tuve la oportunidad de irme a Italia. Allí trabajé en uno de los mejores salones de ese país, muy vinculado al mundo de la moda, y donde aprendí mucha cultura sobre la moda durante los cinco allí que estuve allí. Entonces decidí volver para mi tierra porque lo echaba de menos todo”.

– ¿Cómo recuerdas estos principios, ese cambio drástico?
“Fue complicado porque estaba haciendo lo que quería mi padre que hiciera, que era electricidad, y yo quería peluquería. Fue una de las razones también por las que ‘escapé’ a Italia, y allí profesionalmente tuve muchísima suerte”.



– ¿De qué trabajo o proyecto es del que te sientes más orgulloso?
“Mi paso por Italia, fue maravilloso y mi paso por una de las mejores franquicias de peluquería española, Rizo, y formar parte del equipo de Miguel Ángel Cañadas para Antena 3 Televisión”.

– Entra al salón un cliente o clienta que te dice “hazme lo que quieras en el pelo” ¿Cuál es el punto de partida?
“En el salón debes tener en cuenta que estás trabajando con la carta de identidad de una persona. Tienes que observar no solo su fisonomía, de los pies a la cabeza, sino también un poco a lo que se dedica. Tienes que fijarte en todo para llegar a una imagen perfecta. Y ya esto te lo dicen en el mundo de la moda y ya te explayas [ríe], ya es otro mundo.”

-¿A quién te gustaría cortarle el pelo o cambiarle el look?
“Pues en mis 30 años de profesión, en los que he peinado hasta a una princesa, a Estefanía de Mónaco, ahora no me iría tan lejos. Peinaría a mucha gente que me encuentro por la calle. No famosos, pero sí conocidos. Si hablamos de famosos, entonces sí, por admiración, a Madonna”.

– ¿Cómo acabas peinando a una princesa?
“Fue aquí en Tenerife. Ella vino a una inauguración en las Águilas del Teide, cuando estaba con su marido el guardaespaldas, y nos llamaron para peinarla. Era la inauguración del ballet cubano de ese parque.”

– ¿Y cómo recuerdas esa experiencia?
“Pues muchas medidas de seguridad. Nos revisaron hasta los secadores, casi nos los desarman los secadores, y después de peinarla, se cogió la típica traba ordinaria y se la colocó en el pelo. Yo me sentí frustrado, fatal [ríe]”.

– ¿Algún referente en el mundo de la peluquería?
“Referente no tengo, pero admiración sí siento por Nadir, un estilista italiano. Sigo también mucho la dinámica de Rizo’s”.

– ¿Cómo ha cambiado el mundo de la peluquería desde cuando empezaste hasta hoy?
“Muchísimo. Ha dado una vuelta espectacular. Las planchas, los secadores, … El secador de mano lo cambio todo. Aparte que cada vez salen productos más maravillosos y se trabaja muy diferente a cuando empecé. Esto avanza cada día como una rueda que no para. Es increíble.”

– ¿Hay ahora más libertad para hacer propuestas que cuando empezaste?
“Ya te digo que cuando trabajas de cara a un cliente, aunque haya clientes que te digan hazme lo que quieras, estás jugando con la identidad y personalidad de esa cliente. No vale solo jugar con su fisonomía, sino que debe haber una armonía en un conjunto de todo, incluyendo de lo que se rodea, a lo que se dedica, la altura, el peso, facciones, color de piel de ojos. Eso sobre esa base sobre la que trabajas”.

– ¿Cuál es el trabajo más extraño que recuerdas?
“Algunas locuras que se me ocurren. Que gracias al fotógrafo y amigo Héctor Amaro y a Iombi García, otro fotógrafo, importantes ambos en esta tierra, me han dejado hacer locuras, cosas rarísimas, pero vamos, muy satisfactorias, pero raro así en mi salón, no recuerdo nada especialmente extraño. Bueno clientas raras hay [carcajada], pero hacer algo raro, no”.

– ¿Has trabajado fuera de Canarias y fuera de España? ¿Has pensado en volver a salir una temporada?
“En Italia tengo una conexión todavía, tengo allí como una familia. Y sí iría a hacer trabajos, pero yo tengo mis raíces ya aquí. Yo necesito ya esto para vivir. Y sobre todo porque soy carne de Carnaval. Es una de las razones por la que no me iría tampoco.”

-¿A cuántas reinas del Carnaval has peinado?
“Siempre he estado muy vinculado al Carnaval. Primero en agrupaciones y luego en talleres de diseñadores, como el de Santi Castro, Miguel Ángel Cañadas, Carlos Nieves y Leo Martínez. Y sí, hemos peinado ya a muchas reinas y a muchas damas de honor. El Carnaval es para mí un sentimiento fortísimo”.

– ¿Qué te parece el concepto de Quiero ser Reina?
“Me parece una iniciativa increíble que tuvo el Diario de Avisos, porque aparte de ser un concurso de lo que se está moviendo ahora, en televisión, sino que aparte es una buena proyección para las chicas. No sólo se van a presentar a Reinas del Carnaval con la fantasía de Santi Castro para el Diario de Avisos, sino que puede ser una proyección para ellas para otras cosas, porque el concurso está teniendo muy buena proyección, y no solo para las que seleccionaron sino para las que no seleccionaron. Hubo niñas que a lo mejor no me gustaron para ser candidatas a reina, pero servían para otras cosas que me encantaron”.

– Ya pasaron las chicas por la peluquería ¿Cómo las viste a ellas?
“Creo que fue una muy buena selección. Una pasad de niñas. Las vi muy motivadas, poniéndose ya muy nerviosas. Creo que se están empezando a dar cuenta ellas ahora de lo que es esto, de lo que es el concurso. La verdad que una pasad, maravillosas, vamos”.

– ¿Cómo fue la experiencia en el cine?
“En el cine fue gracias a Denis García, otra de las promesas de esta tierra junto a Iombi García, que hicimos un cortometraje, ‘Selfish’, que tuvo premios a nivel internacional, inclusive en New York. Fue una experiencia increíble pertenecer al equipo de maquillaje y peluquería. Ahí empecé a coquetear con el cine, y me encantó. A mi todo lo que sea una cámara, de cine, moda, televisión, me encanta, trabajar detrás de cámara”.

– Diferencia principales entre peinar a una clienta en el salón a una Reina del Carnaval
“Abismal. Las reinas del Carnaval llevan tocados, y suele ser más creativo. Ahí la peluquería es poca, más bien sobre tocados”.

– ¿Cómo desconecta Gilberto, con qué se relaja?
“Con la música, el cine, mis amigos y mis perros. Y con mi muñeca de entrenamiento. Tengo una cabezona de entrenamiento que es mi pañuelo de lágrimas. Ahí me evado”.

– Un sueño por cumplir en lo profesional y en lo personal.
“Seguir trabajando en lo que me gusta y con el equipo que tengo ahora mismo: Miguel Ángel Cañadas, Ana Gloria Morales, Niyired Sanguino y María Jesús Afonso. En lo personal, que mi familia esté bien y seguir teniendo los amigos que tengo. ¡Ah!, y que mi perrito se cure, que está enfermo de cáncer, y ya es la segunda vez que enferma”.


Juan Carlos Pérez 

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