jueves, 15 de noviembre de 2018

Hablamos con Alfonso Bravo, fotógrafo de moda internacional y profesor en ‘Quiero ser Reina’

Alfonso Bravo, fotógrafo especializado en modaEl tinerfeño Bravo es Premio Nacional de Fotografía de Moda y Belleza 2012 y LUX de PLATA 2012. Se encargará de impartir una masterclass de fotografía de moda a las concursantes y de hacer el book profesional de la ganadora


Alfonso Bravo es tinerfeño y ha colaborado con revistas nacionales e internacionales de la talla de Vogue Corea, Vanity Fair, Madame Figaro, Yo dona, MujerHoy o XLSemanal. Su trabajo ha llegado hasta Madrid, Barcelona, Londres, París, Estambul, Caracas, Montevideo, La Habana, Miami, Nueva York,… Es Premio Nacional de Fotografía de Moda y Belleza 2012 y LUX de PLATA 2012. Se encargará de impartir una masterclass de fotografía de moda a las concursantes y se encargará de hacer el book profesional de la ganadora. La semana pasada hablamos con él sobre su trayectoria, sus planes futuros y de la persona detrás del reconocido artista.

– Cuéntanos, profesionalmente, dónde está Alfonso Bravo ahora, en qué punto de su carrera dirías que se encuentra.
“Creo que en un punto en el que me siento satisfecho por todo lo que he hecho y todo lo que me queda por hacer, o eso espero [bromea]. Y en un punto muy tranquilo, algo muy importante para los que nos dedicamos al mundo de la fotografía”.

– La editora de Vogue dijo una vez sobre ti que eras “una de las personas vivas que fotografiaba como los fotógrafos muertos”, por ese punto entre los 40 y los 50 que tenían tus fotografías ¿Sigues jugando a eso con tus fotos?
“Sí. Además, lo recuerdo perfectamente. Fue en el año 2000 con la editora del Vogue UK por aquel entonces. Me dijo que quería conocerme porque veía en mí a una persona con mucha experiencia, y se sorprendió porque vio a un niño realmente. Sigo con esa línea porque la verdad es que el momento que compartí con ella, me alentó bastante a seguir con ese estilo, que es el que mantengo. Aunque con nuevos matices y cosas que vas mejorando a lo largo del tiempo”.



– Hoy, y siendo ya un fotógrafo consagrado, ¿quiénes son tus referentes?
“Mis referentes han sido siempre los de toda la vida: Peter Lindbergh, Helmut Newton, Richard Avedon… Yo creo que son los referentes con los que me formé. Ahora, también hay muchos fotógrafos de moda contemporáneos, como Mert Alas y Marcus Piggott o Txema Yeste, un español que es una auténtica maravilla. Continúan siendo los de siempre con otros que se han unido al carro”.

– ¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?
“La pintura. De hecho, mi luz es un poco rosa Caravaggio, ya que siempre he sido un apasionado de este pintor. Además, la pintura ayuda mucho a los fotógrafos al ser una forma de imaginar la luz”.

– ¿Qué queda de aquel Alfonso Bravo poeta? ¿Aún escribes poesía?
“Queda todo. Opino que detrás de cada foto siempre debe existir una historia que, normalmente, se convierte en un poema visual, al fin y al cabo. Estás contando una historia con una imagen en la que muchas personas se sienten identificadas. Incluso, más bonito aun, muchos de los artistas creamos mundos en los que a la gente le encantaría vivir”.

– ¿Aún escribes poesía?
“Sí, escribo, pero mucho menos. Antes, de niño, si tenía esa vena que me incitaba a sentarme y escribir. Ahora, me limito a escribir por medio de imágenes”.

– Hasta la fecha ¿de qué trabajo te sientes más orgulloso?
“Me siento muy orgulloso de un trabajo que no tiene que ver con la moda. Fue un trabajo que hice con los inmigrantes canarios en Cuba, que me ayudó mucho a reflexionar acerca de nuestros principios como canarios y de la lucha que tiene mucha gente detrás. El trabajo lo hice en el 2009 y me hizo ver la fotografía desde otro punto de vista”.

– ¿El proyecto más loco que recuerdes?
“Todos los proyectos, aunque siempre estén súper organizados, (cuando haces un shooting de moda está muy organizado con los modelos, los fotógrafos, estilistas, maquilladores…) haces todo un proceso. Pero creo que el 95% de las veces que haces un shooting y lo preparas de esta manera al final se convierte en otro. Yo creo que ese es el puntito de locura que tiene que tener cada trabajo. Si llevas una disciplina muy estricta en un trabajo de este tipo, al final acabas siendo como un robot y no consiste en eso.”

– ¿Qué próximos proyectos tienes en marcha?
“Dentro de un año y medio aproximadamente serán mis 25 años en la moda. Me gustaría hacer una exposición bastante extensa y grande y quiero también lanzar dentro de poco un proyecto personal, de otra parte de la fotografía mía que es más reconocida fuera que aquí.”

– En Instagram, ese escaparate tan de moda para los fotógrafos, tu cuenta no habla mucho de tu trabajo de moda…
“No, yo sé que hay gente que siente la necesidad de exhibir ahí su trabajo. Instagram para mí es una plataforma más, es como si tuviera una cartulina gigante en mi casa en la que escribo o pongo lo que quiero, no la enfoco directamente a la moda, sino en toda la gama que hago en fotografía, desde paisajes hasta fotografía callejera. Al final yo no me considero un fotógrafo de moda, me considero un fotógrafo que se especializó en moda en su momento, nada más.”

– Tu nombre ha quedado ligado para siempre al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife por el cartel de 2012 con Laura Martín y el flower power. ¿Qué es lo que más recuerdas de esa experiencia?
“Tengo recuerdos un poco encontrados. Fue una experiencia súper bonita porque quieras o no marcas la historia del carnaval, hay un año que el cartel es tuyo. Pero sí es cierto que te encuentras con la crítica, a la que yo no estaba acostumbrado, porque muchas veces no era una crítica constructiva, pero forma parte también del carnaval. El carnaval siempre va unido a la crítica, que es lo que hace que el carnaval sea curioso e interesante.”

– ¿Repetirías la experiencia?
“No, una vez y ya está.”

– ¿Qué opinas del proyecto ‘Quiero ser Reina’?
“Es un proyecto interesante porque al final la gente se vuelca con este tipo de proyectos buscando tener un protagonismo, un protagonismo sano, y al final eso acaba formándote de muchas maneras. Hay gente que cree que esto es un mundo superficial, la moda y los castings, pero muchos acaban haciendo piña y amigos y teniendo otra percepción de la moda y, en este caso, del carnaval.”

– ¿Qué opinas de que a las candidatas a Reina se les de formación específica de cara a la Gala?
“Me parece bien. El saber no ocupa lugar y formarte tampoco. Cuando más formado estés, más tranquilo estarás y mejor lo vas a hacer. Eso es una matemática.”

– Dinos un sueño que cumplir en lo personal y otro en lo profesional.
“En lo personal, muy simple: tener salud y ser feliz. En lo profesional, que la gente siga confiando en mí. No pido nada más. Ni retos ni grandes cosas.”

– Un consejo para alguien que empieza en la fotografía de moda.
“No soy mucho de dar consejos, pero lo que sí digo siempre es que sean humildes. Sean humildes porque…, se los comen. Aquí estamos viviendo en Canarias, muchas veces, entre algodones. La moda es prácticamente un mundo desconocido aquí, pero fuera es una jungla y fuera o estás preparado o te vuelves, como muchos se han venido, decepcionados y tristes. Hay que ser humilde, trabajar y, sobre todo, ver, ver y ver. Esto es algo visual y cuanto más veas, más vas a educar tu mente.”

– Y para el que quiere triunfar en la fotografía de moda, ¿el secreto de tu éxito?
“Disciplina y constancia. Yo creo que para todos los que nos dedicamos a alguna disciplina artística. Existe el factor suerte, que siempre existirá, pero la gente nunca se da cuenta de que son la disciplina y la constancia. Y es triste, porque es lo que hay que ver. No hay que ver el éxito, sino por qué está el éxito.”

– Un fotógrafo actual del que tenemos que seguir su trabajo.
“Yo aconsejo que no sigan por nombre. El nombre es para mí una etiqueta y a veces las etiquetas son un peligro. Ya tenemos un nombre y creemos que nos va a gustar porque ha hecho muchas cosas que gustan. En Asia hay muchos fotógrafos, varios japoneses, por ejemplo, que son una fuente de inspiración maravillosa que tienen un talento tremendo. Yo les aconsejaría que investigaran que, al fin y al cabo, es una forma divertida de formarte. Vale que hay patrones, como Avedon o Newton, pero hay muchos fotógrafos por descubrir que están sorprendiendo y que han sorprendido.”

– Aparte de la fotografía, ¿de qué disfruta Alfonso Bravo?
“De la música. De mi perro y de mi gente. De Tenerife… Disfruto de muchas cosas, la verdad. Disfruto mucho de lo que se vive día a día.  Yo he estado mucho tiempo fuera, y creo que los que hemos estado fuera al final apreciamos más lo que tenemos aquí. Aquí se vive muy bien, vivimos tranquilos y tenemos fácil acceso a muchas ciudades del mundo en las que podemos trabajar. Yo siempre le he dicho a la gente que quiere trabajar fuera con la fotografía que lo tienen muy fácil, solo tienen que llevar un iPad o un portfolio, no tienen que llevar nada más.”

– ¿Con qué desconectas o te relajas?
“Me cuesta desconectar y relajar, porque para mí la fotografía fue un lenguaje, y me ha costado entender otro lenguaje que no sea el de la fotografía. Yo siempre que viajo llevo una cámara, siempre que voy a cualquier sitio llevo una cámara. Pero creo que desconecto cuando estoy con la cámara y con la música. Es como si te estuvieras creando tu propia película. Te estás dejando llevar por la música y fluyes y fotografías lo que crees que te está diciendo esta música.”

– ¿Hay Alfonso Bravo en fotografía para rato?
“Yo creo que sí. Se hacer muchas cosas, pero que se me den como la fotografía creo que pocas. Yo creo que sí, me gustaría.”

Diario de AvisosJuan Carlos Pérez 

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