martes, 19 de junio de 2018

«Tras lo de Saida mi vida cambió, incluso pensé en el suicidio»

Cuenta con décadas de experiencia como diseñador de trajes de reina del carnaval en Tenerife y productor de eventos. Es el creador de la fantasía 1797 que lucía Magnolia Cruz en la quinta posición en la gala de elección de la reina del carnaval de Santa Cruz de Tenerife de 2013 que desencadenó el incendio en la fantasía de la joven Saida Prieto, que quedó gravemente herida.

— ¿Qué hace en Gran Canaria?

— Vivir. Después de todo lo que pasó hace cinco años, digamos que he ido arrastrándome por el mundo. Tenía mis empresas, una era Willy Jorge Sociedad Limitada, donde tenía varias tiendas de ropa, negocios de restauración y hostelería, pero fue tanta la depresión que me cogí con todo lo que pasó que mi vida se sumió en un pozo y me desentendí de todo. Mis empresas tuvieron que cerrar, me separé de la que era mi mujer. Hace dos años decidí venir a Gran Canaria, como podía haber decidido irme a Madrid o a Barcelona, y me vine a la isla y aquí estoy.

— ¿Por qué Gran Canaria?

— Un poco por salir de Tenerife, es la isla de mi alma pero necesitaba salir de allí, volver a ser yo y poner un poco de orden en mi vida. Gran Canaria fue el sitio elegido y ya llevo dos años. Vivo en el sur de la isla, en Playa del Inglés. La verdad es que me he adaptado y he ido acondicionando mi vida poco a poco. En noviembre fue el juicio del caso Saida y aquello marcó un punto final de un capítulo y el inicio de otro. Ya incluso psicológicamente empecé a sentirme un poco mejor.



— ¿Cómo han sido estos cinco años?

— Date cuenta que fue mi traje el que provocó el incendio. Me tiré a sacar a Saida, de hecho mis brazos están totalmente quemados. A mí esa imagen de Saida cuando intentaba sacarle el cinturón del traje, cómo me miraba y cómo la miraba me va a marcar siempre y siempre la tendré en el recuerdo. Para mí eso es inolvidable. Me sumió durante cinco años en una depresión de la que no veía salida ni profesional, ni anímica ni sentimental. Estaba sumido en un pozo. Era una persona totalmente irreconocible. Pase de tener mis empresas, diseñar reinas, producir y promocionar eventos a no tener absolutamente nada, nada.

— ¿Se derrumbó?

— Totalmente. Mi vida cambió por completo. De estar al 100% a verme en el cero absoluto, incluso pensé en el suicidio. Fue algo que marcó por completo mi vida. Estuve en tratamiento. De hecho, recuerdo que la primera declaración que iba a realizar en el juzgado de Santa Cruz de Tenerife no pude hacerla porque estaba en tratamiento y estaba totalmente ido. Era incapaz de hablar, hubo que posponerla.

— ¿Y todo cambió en noviembre?

— Fue como un tema psicológico: ya pasado el juicio, se acabó ese capítulo. A partir de ahí he empezado a ver la luz. Ha supuesto un punto y aparte con un nuevo comienzo, un nuevo resurgir. Porque por supuesto que la vida sigue adelante, tengo 50 años y creo que me quedan unos cuantos años más. Desgraciadamente fue un triste accidente, nadie lo buscaba, evidentemente. Lo que siempre he querido y quiero es que Saida se recupere, que se olvide de todo esto, que lo deje atrás, como estoy intentando hacer yo, y que viva su vida, que la disfrute claro.

— ¿Qué metas tiene en Gran Canaria?

— De momento no me he puesto ninguna. A raíz del juicio, una empresa de Tenerife se pone en contacto conmigo para decirme que están interesados en patrocinar un traje para mí en el carnaval de Tenerife. Incluso en un principio llegué a decir que sí, era un presupuesto bastante interesante, pero finalmente lo pensé mejor. En todo este tiempo he aprendido a hacerle caso a mi intuición, a lo que me diga el corazón o el cuerpo, a esas pequeñas señales. Y mi cuerpo me decía que en Tenerife no, no por nada en concreto. Tal vez más adelante. Pero se me metió de nuevo el gusanillo en el cuerpo y como estoy en Gran Canaria me han dado ganas de intentar probar en la isla, ¿porqué no? Y en eso estoy. Me gustaría que mi vuelta, mi resurgir o como lo quieras llamar sea aquí.

— Los conceptos de reina del carnaval de los dos carnavales capitalinos son distintos. ¿Cree que se adaptará?

— El tamaño de los trajes es lo de menos, lo importante es la creatividad y si tu trabajo gusta. Si gustaba en Tenerife también tiene que gustar aquí. Es más una cuestión de gustos. De todas maneras todo es cuestión de empezar. Eso no quiere decir que en un par de años vuelva a presentar traje de reina en Tenerife, pero de momento me apetece hacerlo en Gran Canaria. Los sentimientos que tengo hacia esta isla son tan buenos, porque me han tratado y me han recibido tan bien, que me apetece presentar reina en Gran Canaria. Simplemente el recibimiento que he tenido de la gente al saber que estaba en la isla me hace que quiera volver. No porque me hayan tratado mal en Tenerife, pero tengo ese recuerdo. Los temas psicológicos te marcan mucho.

— ¿Se ve físicamente capaz?

— Me cuesta volver a coger el lápiz para dibujar. Mis brazos están totalmente quemados, de hecho he perdido parte de la pigmentación y me cuesta dibujar, ya no tengo aquella agilidad que tenía con el lápiz, tengo la idea en la cabeza y llevarla al papel me cuesta un poco más que antes, pero sí tengo muchas ideas en la cabeza. Tengo proyectos, diseños, mi cabeza va muchas veces a 4.000 por hora, va mucho más rápido que mis manos.

— ¿Y creativamente?

— Hay una evidente recuperación y eso lo noto en que vuelvo a tener ideas y la cabeza no me para.

— ¿Tiene alguna propuesta para llevar a cabo ese regreso?

— Ya tengo contactos con varias empresas, pero sabes que esto va poco a poco. Hay que perfilar presupuestos, pero he tenido varios contactos y espero que antes del cierre del verano tenga firmado algo para el próximo carnaval.

— ¿Cuánto puede llevar el proceso para crear un diseño de reina?

— Para mí siempre ha sido un proceso de 4 a 6 meses, desde que presentas el proyecto, te lo aprueban y realmente te pones con el primer traje en sí, ya sea pegando la primera piedra o cortando el primer trozo de tela.

— ¿Qué papel tiene la candidata?

— En mi caso la candidata juega mucho. Cuando hacía un castin no elegía solo una candidata bonita, todas las que se presentan lo son, sino que buscaba una relaciones públicas. Que sea divertida, que transmita y comunique algo cuando se sube al escenario, no solo con lo que lleva detrás o encima si no que ella por si sola pueda transmitir algo. Por eso no las buscaba especialmente guapas, sino más bien activas, divertidas. De hecho, mi última candidata estaba en un grupo de baile, era una chica que la ponías en un escenario y ya por sí sola captaba la atención del público; si encima le pones un traje bonito, el éxito estaba asegurado.

— ¿Qué cree que puede aportar al carnaval de Gran Canaria?

— Creo que puede aportar el estilo de Willy Jorge, que siempre ha sido provocador y atrevido. Aún recuerdan el traje que saqué para la discoteca Tángana, donde me atreví a sacar a la candidata acompañada por dos drag queen al escenario. En aquel momento fue algo impactante; luego la gente entendió que formaban parte de esa escenografía. Creo que puedo aportar algo distinto.

— ¿Qué valoración hace de las actuales galas de la reina del carnaval?

— Las galas de la reina tanto en Tenerife como en Gran Canaria se han quedado obsoletas, porque ese cliché de una reina arrastrando una carroza con una música suave creo que deberíamos mejorarlo un poco, y si es con escenografía que sirva para enriquecer a la candidata y a la gala en sí, pues adelante. Hace falta una candidata a reina con una escenografía, como el famoso traje del accidente donde la fantasía hablaba de cuando Nelson intentó conquistar Santa Cruz de Tenerife representando esa batalla naval entre los figurantes y la candidata. Si cuentas con una candidata a reina, el traje tiene que contar algo, si puedes además aportar algo para que cuente esa historia, mejor aún.

— ¿Qué cambios haría?

— Hay que darle alegría a la gala de la reina. Primero hay que partir de la base de que las protagonistas son las reinas. Yo sé que a las murgas y comparsas le gusta participar, pero las protagonistas son ellas. Seguimos con el mismo modelo de hace décadas. Pienso que el gran error es permitir que los trajes lleven ruedas, no se ha cambiado casi nada en décadas.

— ¿Se atrevería en diseñar para la gala drag queen?

— Tuve propuestas para hacer diseños de drag queen en Tenerife, pero lo que no me atreví porque desconocía el mundo drag. Ahora que he tenido oportunidad de ver la gala en directo y de relacionarme y conocer a algún drag aquí en Gran Canaria, a lo mejor si me atrevería.

— Entonces, ¿Willy Jorge está de vuelta?

— Ilusión y ganas tengo. Ahora todo depende lógicamente del patrocinador. Tengo ganas de que se sepa que vuelvo a resurgir que estoy aquí.

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