domingo, 3 de junio de 2018

La primera en ganar el cetro

Quién es quién en el callejero calle Onagra ...Lucharon por el municipio, brillaron en sus campos o simplemente fueron vecinos humildes que por su generosidad merecieron el homenaje de Santa Cruz de Tenerife con una calle, plaza o parque con su nombre. Pero, ¿quién es quién en el callejero de la capital? la opinión de tenerife hace un recorrido por el mapa de Santa Cruz para ponerle cara a esos cientos de nombres y apellidos, muchos lamentablemente desconocidos. Hoy le toca el turno a la calle Onagra Lorenzo Díaz que en 1935 fue proclamada Miss del Carnaval chicharrero, convirtiéndose en la primera Reina de la fiesta.

Imagen relacionadaEn febrero de 1935 Santa Cruz de Tenerife conoció a la que sería la primera Reina del Carnaval chicharrero. Se trataba de la toscalera Onagra Lorenzo Díaz, que en una gala celebrada en el Círculo Amistad XII de Enero se alzó con el título, que en aquel entonces se llamaba Miss del Carnaval. Gracias a su fantasía Vampiresa, que había diseñado por ella misma junto a su hermana, logró convertirse en la primera soberana de la Fiestas de Invierno, aunque el diseño nada tiene que ver a los que desfilan ahora cada año sobre el escenario del Recinto Ferial.

Un vestido largo y claro, un collar llamativo, un tocado y un violín en la mano izquierda fueron los atuendos necesarios para que Onagra se convirtiera en reina, representando al Círculo de la Amistad XII de Enero, mientras que ahora las fantasías son mucho más vistosas y llegan a pesar más de 250 kilos. El traje estaba inspirado en una película de los años treinta y costó 6.000 pesetas de la época. Por desgracia, el vestido no se conserva ya que se dañó durante una fiesta.



Junto a Onagra, que entonces tenía 16 años, desfilaron otras seis candidatas que lucieron diseños Arco Iris, Andaluza vista por un francés, Fantasía, Cojín y Antiguo español.

Sin embargo, la joven estuvo a punto de no participar en el concurso. El fallecimiento de su padre sorprendió a la chicharrera días antes de que se celebrara el certamen y Onagra tuvo que acceder a escondidas al recinto donde tuvo lugar. Se vistió en casa de una vecina con la ayuda de su hermana y cubrió su fantasía, que tenía un escote mayor que el habitual en aquella época y no era adecuado para una joven de luto, con una capa negra para evitar miradas indiscretas.

Las crónicas del momento resaltaban que el certamen ponía en valor varios elementos como la rivalidad de las profesoras de corte y confección que elaboraban los diseños y la belleza de las participantes. Un aspecto que se ha puesto de manifiesto en los últimos meses, cuando la Gala de Elección de la Reina ha sido calificada como sexista por la edil de Sí se Puede, Asun Frías, algo que generó una gran polémica entre los chicharreros. Fueron muchos los que defendieron este acto de la fiesta santacrucera más reconocida y descartaron que se trate de un acto que discrimine a la mujer.

La elección de Miss Carnaval volvió a repetirse un año después de que Onagra se convirtiera en la primera soberana de las carnestolendas y en 1936 fue Ana de la Torre del Pino la que se alzó con el título vistiendo la fantasía Ana, emperatriz de Austria.

Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil en aquel mismo año paralizó el certamen y estas dos jóvenes serían las únicas misses del Carnaval chicharrero hasta que en 1965 se recuperó la gala, que se ha celebrado de forma ininterrumpida hasta este año, cuando la joven Carmen Laura Lourido se alzó con el cetro gracias a su fantasía Renacida, siguiendo la estela que en su día comenzó Onagra.

Los que la conocieron señalan que era una apasionada de la cultura, una mujer adelantada a su tiempo, muy reivindicativa y solidaria, que siempre tuvo un buen recuerdo de su año como Miss.

Onagra Lorenzo falleció el jueves 25 de enero de 1996 y será para siempre la primera soberana del Carnaval chicharrero. Después de varios años de peticiones por parte de la familia de la Miss Carnaval 1935, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife decidió rendir homenaje a esta mujer y recordarla para siempre en la ciudad. Para ello le puso su nombre a una calle ubicada en el barrio de Miramar.

La Opinión de TenerifeDalia Guerra

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