lunes, 5 de marzo de 2018

Las carrozas, el negocio de los tres millones

Son las auténticas protagonistas de las cabalgatas del carnaval. Atraen a miles de personas, y cada año las solicitudes para participar en ellas crecen de manera progresiva. Las carrozas forman uno de los negocios más lucrativos que giran alrededor de uno de los eventos más esperado del año en la isla.


En Las Palmas de Gran Canaria, la cabalgata de este año consiguió reunir a 117 carrozas. Desde la plaza de La Feria hasta Manuel Becerra, la comitiva fiestera cerró uno de sus actos grandes con cerca de 10.000 personas subidas en las carrozas que dan vida a la cabalgata. Aunque cada una de ellas tiene su propio aforo, la media está en 90 personas por cada carroza. Desde el Ayuntamiento, las bases de participación son bastante claras, y no se deja lugar a improvisaciones ni problemas de seguridad. Las carrozas deben estar homologas, es obligatorio presentar un seguro de responsabilidad civil, contar con una póliza de seguro de accidente colectivos que cubra los daños sufridos por los integrantes de cada carroza, certificado de instalación eléctrica.

Debe haber personal de seguridad que acompañe a cada vehículo, etc, etc. Por lo tanto, toda aquella entidad que quiera participar en la gran cabalgata debe someterse a unos criterios establecidos y detallados, sin posibilidad de saltárselos, como indican desde el consistorio: «Aquí no hay opción a no cumplir las bases. Si alguien quiere participar en la cabalgata debe cumplir cada punto publicado por el Ayuntamiento».



Tras el papeleo, el negocio
Una vez pasado el filtro burocrático, es cuando florece el verdadero negocio. Disfrutar del carnaval desde una de las 117 carrozas no es barato. En la capital, los precios oscilan desde los 70 euros, las más baratas, hasta los 150 euros las más caras, aunque este año «se han llegado a pagar hasta 500 euros por subirse a una carroza», afirma una de las personas encargadas de la seguridad del evento. Los anuncios para atraer al público suelen ser similares de una a otra. Uno de ellos, publicado en un portal de venta online de entradas, ofertaba lo siguiente: «Barra libre con bebidas premium y comida.

Buena música a través de 10.000 watios de luz y sonido. Camareras guapas y guapos. Fotógrafo. Aforo limitado. Seguridad en la carroza. Baño incorporado». Todo un pack completo digno de discoteca, que los empresarios organizadores ofrecen a sus clientes. Hay carrozas de una planta, de dos e incluso de tres. El precio suele variar dependiendo de la reputación que tenga el organizador o la entidad, y de los productos ofertados en cada una de ellas.

Comparación entre cabalgatas
Uno de los empresarios más consolidados en las diferentes cabalgatas que se llevan a cabo en la isla, que prefiere mantenerse en el anonimato, afirma que «en la capital grancanaria sigue habiendo mucha locura. Somos pocos los que emitimos facturas a los asistentes. El resto, monta el negocio redondo». Reconoce que a pesar de que en el carnaval capitalino «se ha avanzado bastante en cuanto a regular la cabalgata, todavía queda muchos aspectos mejorables. Maspalomas es el ejemplo a seguir, lo tienen todo bastante más controlado». Otro empresario, que no cuenta con carroza propia, admite que «el gran negocio lo hacen los dueños de los camiones y de las carrozas. El resto, como yo, tenemos muchos gastos, desde el alquiler del vehículo hasta los diferentes seguros. No ganamos tanto». Y es que en este negocio, que dura unas horas, se mueve mucho dinero. Desde el propietario de los camiones, hasta los propietarios de las carrozas, pasando por los diferentes organizadores, proveedores y patrocinadores, hasta llegar al cliente final, que es el que paga.

En el sur, menos pero más caras
En Maspalomas, el número de carrozas participantes baja a 100, pero en cambio, el precio por subirse en ellas es más alto. La demanda del turismo hace que los organizadores encarezcan el evento. Se encuentran plazas desde 90 euros hasta los 200 euros de las más caras. La oferta no cambia; alcohol, música, comida y «experiencia muy cañera», como se anuncia una de ellas. Una vez dentro, todo vale. Y de nuevo, un enfrentamiento entre los que emiten facturas, o los que lo montan por su cuenta, y cobran sin justificar a nadie, «a veces parece que se castiga al que hace las cosas desde la legalidad. No solo se debería regular desde el punto de vista técnico, sino también desde el económico» se queja un organizador que sacará varias carrozas en la cabalgata sureña. Y las cifras no engañan. Un promotor que consiga reunir a 100 personas en su carroza, a razón de 150 euros la entrada, se puede embolsar 15.000 euros, sin contar los gastos, por un evento que dura unas horas. Sin duda un negocio muy rentable.

Resultado de imagen de logo canarias7 Jose L. Reina

No hay comentarios:

Publicar un comentario