lunes, 19 de febrero de 2018

Saida Prieto, primera candidata descalificada en las 54 ediciones de la Gala de Elección de la Reina

La candidata de DIARIO DE AVISOS y EL ESPAÑOL, durante la Gala de Elección      de la Reina del Carnaval 2018. Andrés GutiérrezEl pasado miércoles 7 de febrero fue un día de celebración para Saida Prieto, ya que cumplió su sueño de poder participar en la Gala de Elección de la Reina del Carnaval de la mano de DIARIO DE AVISOS y EL ESPAÑOL, un anhelo que le fue arrebatado cinco años antes, cuando esperaba en la rampa de acceso al escenario y su traje ardió debido a un artefacto pirotécnico colocado en la fantasía de otra candidata. El accidente estuvo a punto de costarle la vida a Prieto, que sufrió quemaduras en la mitad de su cuerpo. Sin embargo, la felicidad de volver a la Gala este año se tornó en tristeza horas más tarde, por la falta de tacto a la hora de comunicarle su descalificación por superar el tiempo estipulado en el escenario durante su desfile, una auténtica humillación, pues en el mismo espectáculo al menos otras compañeras también lo sobrepasaron.

Saida pasará a la historia del Carnaval chicharrero nuevamente por un hecho desagradable, ser la primera candidata en haber sido descalificada en una Gala de Elección de la Reina, un hecho sin precedentes. En las 54 ediciones de este certamen nunca se había tomado una medida similar. Una decisión carente de tacto, ruin y de una crudeza de formas que roza lo inhumano, pues la organización tampoco tuvo el tacto de comunicárselo esa misma noche ni a ella ni a su diseñador, que conocieron tal circunstancia por la prensa al día siguiente en una evidente falta de respeto.

Lucía Luisa Ramos, vinculada durante 34 años al Organismo Autónomo de Fiestas como instructora de las candidatas y, por tanto, una de las voces más autorizadas para hablar sobre las galas de elección de la Reina, reconoció a DIARIO DE AVISOS que nunca había ocurrido algo similar en 54 años. “Antes no se descalificaba a una candidata, sino que se la penalizaba en la puntuación final”. Así al menos fue hasta que dejó su puesto meses después del trágico accidente de Saida Prieto, un punto de inflexión para la Gala de Elección y que derivó en una redacción más estricta de las bases del certamen, que ha favorecido la seguridad de las candidatas. Ramos, la última soberana elegida en el Teatro Guimerá, en la edición de 1984, recordó que “antes las candidatas contaban con un reloj visible en el escenario y podían controlar el tiempo que les quedaba por desfilar”.



Por otro lado, en una entrevista publicada en DIARIO DE AVISOS, el director de la Gala, Enrique Camacho, achacó la descalificación de Saida Prieto al hecho de que “no ensayó el día previo”. Se trata de una potestad de cada diseñador el decidir si realiza o no el ensayo y, en el caso de Santi Castro (autor de la fantasía que lució Saida), “es el único que no lo hace”. Sin embargo, Camacho mintió, pues tanto Saida Prieto como la otra candidata presentada por Castro y el propio diseñador sí estuvieron esa noche de la víspera en el Recinto Ferial, pero fue el director quien les negó el derecho a desfilar porque no llevaban el traje completo.

Es más, Saida salió al escenario cuando la presentadora la nombró en cuarto lugar, y el director artístico paró el ensayo y le ordenó abandonar la escena. Por otro lado, el equipo artístico dirigido por Enrique Camacho también tiene una parte de responsabilidad en la descalificación de la candidata de DIARIO DE AVISOS y EL ESPAÑOL, al no bajar el volumen de la música que acompañaba a la candidata durante su desfile -que por cierto debe tener “una duración máxima de tres minutos y medio”, como así recoge las bases- ni realizar ningún otro tipo de señales, como bajar las luces, para avisar a Saida de que estaba cerca de superar su tiempo. Tampoco ayudó a la candidata que dudara a la hora de abandonar el escenario, sumando más tiempo sobre el escenario, otro detalle a valorar en próximas ediciones.

Las bases del Concurso de Elección de la Reina Adulta del Carnaval 2018 especifican que “cada candidata debe cumplir rigurosamente con el tiempo estipulado de tres minutos y medio (3:30) de desfile sobre el escenario, momento en el que deberá abandonar el mismo, siendo descalificada en caso contrario”. En esta edición se ha corroborado que otras candidatas superaron el tiempo, pero solo Saida fue descalificada.

CONSIGNAS AL JURADO
Los miembros del jurado reciben antes de la gala unas consignas previas con las pautas que han de seguir, las bases del concurso y el sistema de puntuación, y se realiza la visita a la candidata detrás del escenario. En ese período se comenta que “las candidatas deben situarse cerca de la salida para evitar retrasos, toda vez que se entiende la complejidad de mover una estructura de más de 350 kilos”. Por tanto, la limitación del tiempo no se aplica de manera rigurosa, según comentó a este periódico uno de los encargados de puntuar a las candidatas. “Todos nos quedamos perplejos porque Saida no fue consciente en ningún momento de que se estaba pasando de tiempo”, continuó. “Vimos que estaba disfrutando al máximo de su puesta en escena y lo estaba haciendo muy bien, pero superó el tiempo que tenía asignado”. También reveló que “otras candidatas sobrepasaron así mismo su duración, estando cerca de la salida del escenario”.

En un primer momento se informó al jurado de la descalificación automática de la candidata de DIARIO DE AVISOS y EL ESPAÑOL, pero, posteriormente, se les instó a puntuarla. Según ha podido averiguar este periódico, al retirarse el jurado a deliberar comenzó una discusión entre los partidarios de no calificar a la candidata, los que querían puntuar la fantasía normalmente y penalizarla al final, y los partidarios de calificarla con un punto, la que finalmente pareció imponerse a instancias del notario. Sin embargo, la decisión no fue respetada a rajatabla, pues dos de los ocho miembros del jurado dieron dos puntos a Saida Prieto.

También fueron dos miembros del jurado los que instaron al Notario a que hiciera constar en el acta el motivo de su exclusión adoptada por la organización. Lamentablemente, en una decisión poco profesional por parte del Ayuntamiento, nadie comunicó a la candidata y a su diseñador su descalificación, quizás porque restaban aún por desfilar nueve fantasías más.

Tampoco se entiende que obligaran a Saida a salir al escenario en la coronación cuando sabían que estaba descalificada y, por tanto, no tenía ninguna opción de lograr un premio. Una decisión que también denota falta de delicadeza y humanidad hacia Prieto, y una falta de respeto para las otras candidatas puntuadas que no pudieron subir al mismo por falta de espacio.

La falta de respeto sufrida por Saida Prieto el pasado día 7 tampoco ha pasado desapercibida entre los partidos políticos con representación en el pleno del Ayuntamiento capitalino, que rechazaron el trato recibido por parte de los responsables del Organismo Autónomo de Fiestas y del propio grupo de gobierno, que no han estado a la altura y han vuelto a comprometer el buen nombre de la ciudad con su acto. Deberán dar explicaciones a las preguntas del Partido Socialista e Izquierda Unida Canaria en el próximo pleno, el día 23.

Tres meses antes de la Gala, cuando se confirmó que Saida se presentaba, la concejala de Fiestas se plegó ante las exigencias de varios diseñadores, que se negaron a que se implantara una votación telefónica a propuesta del director de la Gala. En la reunión se argumentó la posible manipulación del voto telefónico, enmascarando el posible favoritismo del público hacia la candidata.

Su descalificación tampoco dejó indiferente a muchos internautas, que mostraron su malestar por el modo de actuar de una organización del certamen que ha vuelto a humillar a la misma candidata que vivió una tragedia, cinco años atrás que casi le cuesta la vida, por la negligencia del Consistorio liderado por José Manuel Bermúdez, que no fue capaz de ofrecer un detalle de generosidad, a modo de desagravio y reconocimiento por todo lo ocurrido.

SAIDA, UNA LUCHADORA
El regreso de Saida Prieto como candidata a Reina del Carnaval fue uno de los reclamos del certamen y uno de los asuntos más comentados de la Gala. Se habló en las redes sociales de la canción que eligió durante su participación, Todos me miran, de Gloria Trevi; de su fantasía, Mi sueño, una realidad, un traje con una composición idéntica en ambas caras, con la única diferencia del color: negro, en representación de lo que dejó atrás, y blanco, por el renacer que afronta en su vida en la actualidad.

Pese a estas circunstancias, Saida Prieto nos ha dado una lección. Nadie ha podido con la ilusión, la esperanza y la determinación de una luchadora que pudo cumplir su sueño y cerrar el círculo, tras superar una tragedia que casi le cuesta la vida.

Diario de AvisosJuan Jesús Gutiérrez

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