viernes, 2 de febrero de 2018

"Creí que no iba a ser elegida, pero tenía un 'ángel' dándome fuerzas para ganar"

Marta Morales Paz, natural de Güímar, se alzó en la tarde del miércoles con el título de Reina de los Mayores del Carnaval chicharrero. La mujer, de 76 años, se encontraba ayer exultante durante la entrevista que concedió en el Silken Atlántida, el hotel oficial del Carnaval 2018 de Santa Cruz de Tenerife. "Estoy muy contenta, es un momento muy especial en el que también se me vienen muchos recuerdos, sobre todo de las personas que una quiere, pero que ya no están aquí, como mi marido, que se fue a otro lugar, aunque nunca ha dejado de estar a mi lado", confesaba esta mujer para añadir que "sabía" que cuando estaba sobre el escenario luciendo la fantasía Diosa Nivaria, ideada por el diseñador Cristian Santana, "él estaba conmigo, como un ángel, dándome fuerzas".

La Reina, que no se despegó ni un segundo del cetro que la distingue como parte de la historia de la realeza del Carnaval chicharrero, revela que cuando Cristian Santana le comentó que quería que fuera su candidata, ella "no quería". "No por vergüenza, sino porque nunca me lo había planteado". A pesar de ello, Marta Morales afirma ser una mujer carnavalera que siempre salía en grupo disfrazada de Caperucita o de payaso.

Asegura que el momento que vivió al oír su nombre como Reina del Carnaval "fue precioso" porque señala que "creía que no iba a tener premio". "Habían nombrado a las cuatro Damas de Honor y, sinceramente, cuando ya pensaba que no saldría, escuché mi nombre".



El título se lo dedica a su marido del que dice que "ya no está, se fue para otro sitio que creo que está muy bien. Él estaba al lado mío y como tanto nos quisimos y nos queremos", incide esta vecina de Güímar cuando recuerda el momento de su elección y explica el significado que tenía el gesto de alzar la vista al cielo con el cetro ya en la mano.

Marta Morales señala que una vez que la convencieron para ser candidata en representación del Ayuntamiento de Güímar, Tic Tac Talleres y Pirotécnica La Candelaria, se "comprometió a hacerlo lo mejor que podía". "Ensayé todo lo que tenía que hacer y además el traje era un sueño", asevera. La Reina destaca que el trabajo en el taller de Cristian Santana fue "precioso" porque "tiene un equipo de gente joven muy buena que me quiere mucho".

Se le iluminan los ojos a Marta Morales cuando habla de sus cinco hijos, "cuatro hembras y un varón" –dice–, de sus nueve nietos y la biznieta. "Todos están muy contentos, y eso que yo les decía que no estaba para presentarme. Tengo ocho nietos y una nieta, Laura, de 22 años, que me animó y me acompañó a todos lados para apoyarme".

Asegura que no se imaginaba que iba a vivir una experiencia así. "A mi me gustan mucho las rondallas, son preciosas y las veo siempre en la Plaza del Príncipe, pero no me imaginaba lo que podía suponer el reinado".

Marta Morales es también primer solista de la rondalla Sangre Marina, del Puertito de Güímar. Orgullosa de sus vecinos y compañeros del centro de la tercera edad Sangre Marina y "agradece" que muchos acudieran al Recinto Ferial a arroparla.

"Me gusta escribir coplas y cantarlas y tengo ganas de ponerlas en un libro para regalárselo a mis nietos", comenta esta mujer llena de vitalidad en un momento de la entrevista en la que, además, relata que el alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, le "dedicó" una sonrisa "muy especial" y que le dijo que era una "güimarera muy guapa", afirma mientras sonríe aunque confiesa que cuando se vio este jueves por la mañana en algunas fotos "no salía muy guapa".

Marta Morales asegura que al igual que señala Cristian Santana, que en el traje estaba escrito el nombre su abuela y una foto suya dentro del sol central de la fantasía, su marido también le había dado fuerzas y estuvo con ella en todo momento, por lo que ambos ni siquiera dudan en afirmar que "no solo" ganaron ellos la Gala, sino que habían "ángeles muy especiales" que les llevaron a la victoria y les allanaron el camino para conquistar la corona del Carnaval de los Mayores de 2018.

El diseñador, "orgulloso"
Cristian Santana, el diseñador de Güímar que ideó Diosa Nivaria, afirmó ayer "estar muy orgulloso" del premio recibido ya que solo lleva dos años participando en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. "No puedo estar más contento, el año pasado obtuve una Segunda Dama de Honor y este año, la Reina". Con 25 años, Santana dirige en su taller un equipo muy joven de 15 personas. "El año pasado empezamos a trabajar en el taller desde cero, con muchas ganas e ilusión por participar en el Carnaval".

"Estoy muy agradecido al jurado por darme esta oportunidad y reconocimiento en la Gala de los Mayores porque también se habla de mi pueblo, al que estoy muy vinculado porque me gusta mucho trabajar con las asociaciones de vecinos, en las comisiones de Fiestas y con el Ayuntamiento. Es un orgullo, pero también una responsabilidad, llevar el nombre de mi pueblo a una fiesta tan reconocida en el plano internacional".

Santana explica cómo se desarrolló el proyecto creativo. "Tenía un diseño con el que empecé a trabajar y se me ocurrió el título Diosa Nivaria. Luego escribí el texto en el que comentaba la inspiración que tuve. La fantasía es un homenaje al Teide, a sus paisajes y con el sol de Tenerife, por eso la fantasía lleva soles; el rosado es un tributo a los colores del atardecer; el violeta y la forma de los picos ornamentales está pensada por los tajinastes, mientras que las plumas y el cuerpo blanco es un recuerdo a las nubes y la nieve", relata.

"Y además ha nevado en los últimos días en el Teide, osea que estoy muy contento con esta casualidad meteorológica", asevera Santana quien añade además que "sabía que Marta tenía que ser la candidata porque la conozco desde hace mucho tiempo, porque me ha escrito también coplas, y antes de terminar los Carnavales del año pasado yo ya le dije que fuera como fuera, tenía que ser mi candidata para esta gala".

El diseñador también pone el contrapunto emocionante del trabajo del diseño al comentar que "en diciembre pasado falleció mi abuela y casi no sale el traje porque no me encontraba con ganas, sin embargo, decidimos tirar para adelante". "Entonces cogimos el sol central de la fantasía para ponerle el nombre de mi abuela, Marina, y dentro le pusimos una foto de ella", revela mientras asegura que "cuando ganamos enseguida supe que no solo habíamos ganado Marta, todo el equipo y yo mismo, también estaban con nosotros dándonos su apoyo mi abuela Marina".

El joven diseñador confía en dar el salto el próximo año a la Gala de la Reina Adulta del Carnaval santacrucero, sin embargo reconoció que "es muy complicado si no se cuenta con patrocinadores ya que elaborar una fantasía para ese certamen requiere de una mayor capacidad económica", concluyó.

La Opinión de TenerifeMiguel Ángel Autero

No hay comentarios:

Publicar un comentario