miércoles, 17 de enero de 2018

"Las murgas infantiles peligran"

A sus 32 años, Idafe González (Santa Cruz, 1985) lleva la mitad de su vida vinculado al Carnaval, en murgas. Comenzó de componente en 2001 en la infantil Melositos, con una generación de oro a la que se vincula a Adela Peña, actual directora de Burlonas; Tana Rodríguez López, presidente de la infantil Distraídos, y Nahimir Álvarez, directiva de Distraídos y componente en Burlonas, entre otros. Entonces era director musical de Melositos Félix Padilla, a quien Idafe le atribuye que lo enseñó a escribir: en 2005 realizó su primer tema, un pasodoble para Melositos. Comenzó así a desarrollar su faceta de letrista, casi por casualidad -porque a su murga le hacía falta un tema-. En 2008 comenzó su colaboración con Descontrolados, luego Friki Wiky's (2011-2012), la adulta Ni Pa Tanto (Icod, 2013), hasta desembarcar en Tiquis-Miquis, en 2014, hasta 2017, el último año de participación de los niños de Maikel Nazco. Como componente, de Melositos (2001) pasó a Diablos en 2004, en la que esta edición celebra sus 15 años.

Sin Tiquis-Miquis, Idafe fue "fichado" por Alberto Justo para escribir este año a Mamelones. Fue durante los Indianos de 2017. Allí coincidieron amigos de MasQLocas y de Mamelucos, y Alberto no perdió la oportunidad con Idafe: "Si no sale Tiquis-Miquis, que Mamelones sea tu primera opción", le pidió. Para Idafe, el Carnaval de la Fantasía es su Carnaval de estreno: como letrista de Mamelones y en una adulta de Santa Cruz, precisamente sus Diablos Locos, donde es el autor de una canción. Si con Félix Padilla aprendió a escribir, Idafe agradece a Víctor Asensio, el maestro trónico, que le enseñara el salto de calidad en sus temas.



Con humildad y sencillez, recuerda con una sonrisa la influencia de dos mujeres en su trayectoria murguera. Entró a Melositos gracias a Amelia Tavío, que lo convenció todo un verano; luego accedió a Diablos Locos por la mediación de Lali Carvajal, hermana de Maxi Carvajal.

En la nueva etapa en Mamelones, admite que está sorprendido por la forma de trabajar, por el grupo de colaboradores en el que se integran los padres y que dirige Alberto Justo. Destaca la cantidad de actividades que organizan durante todo el año para que los niños de Mamelones sean mejores amigos, como la cena infantil de Navidad, la organización de noches de convivencia en el local o excursiones o campamentos. "Es la clave para mantener viva una murga infantil", analiza, a la vez que reconoce que los niños de ahora no tienen tanto interés por la murga porque tienen otros hobbies, como el deporte o la informática. "Ahora en las murgas pasa como el día de Reyes, que por la mañana no ves niños en la calle". Idafe desvela que la clave de una letra infantil es que no tenga palabras malsonantes y que un niño de diez años se pueda identificar con ella, que "sienta la letra" y entienda lo que canta. Reconoce que su sobrino Hugo, de 6 años, le da muchas ideas. Otra clave: escribe dos canciones para Mamelones y una para Diablos. No más.

Es un letrista "más de humor", con la doble dificultad que supone: si hacer reír es complejo, la dificultad es superior cuando se intenta con los niños, dice. Es una apuesta arriesgada, pero la prefiere frente a canciones que parece que están enfadados siempre.

Para él, su letrista "de cabecera" es Víctor Asensio, y su murga, Diablos. Idafe hace su radiografía a la situación de la cantera: "Las murgas infantiles peligran, es necesario cuidarlas, para ello hay que arropar a los niños con actividades", explica. Y concluye: "Escribo porque me gusta, no por ganar dinero porque no lo necesito. Cuando me retire de la fila tengo claro que me gustaría seguir haciendo canciones de murgas".

Humberto Gonar

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