miércoles, 17 de enero de 2018

La murga infantil de El Pirata

La imagen puede contener: una o varias personas, personas en el escenario, interior y exteriorEn los antiguos vestuarios del campo de fútbol de Santiago Apóstol se confecciona la fantasía de la novel murga infantil Redoblones. Mientras los mayores hacen gorros y complementos, los niños ensayan en el piso superior, donde tuvo su sede la desaparecida Paralepípedos. Amparo, tesorera de la asociación, fue el ángel de la guarda de la murga que los acogió.

Los locales huelen a preCarnaval: pegamento y café. Hay caras conocidas, que siguieron a Jose "El Pirata" cuando salió de su "Cajita de Música", a final del Carnaval 2017. En el taller de los hombres, Gonzalo, el jefe; que trabaja en serie con Diego, José Hernández y Jonathan (llevado de Bambas).

Pared con pared, ellas. En torno a una mesa tan grande como el local, Amparo, Pili, Alicia, Marta, Patricia y Carla, y por supuesto, Nayra, pendiente de todo. Parte fundamental del equipo, Merci Llarena. Tiene la difícil misión de frenar los empeños del "Pirata", a quien todo le parece poco para los niños. El taller chino se quedó en Rebeldes; este es el taller del Pirata. La referencia a la murga infantil más antigua del Carnaval es obligada, por cuanto significa para la propia historia y porque ahí tuvo su cuna Jose, hijo del presidente. "Paco es el maestro en el disfraz, el artesano; está claro. Jose es el artista con el repertorio", dice Merci.



A final de la última edición del Carnaval, Jose pensó cerrar su ciclo en murgas para dedicarse a sus dos hijos. Pero fueron los propios niños de la murga, y sus padres, los que lo fueron a buscar. Comenzaron sin local, a ensayar en Desbocados, gracias a la colaboración total y desinteresada de Juani Padilla. Hasta se plantearon buscar un local de alquiler, pero una murga nueva solo recibe el 20% de la subvención del ayuntamiento (un pago de 575 euros y otros, de 700).

Animado por los niños y sus padres, Jose recuperó una conversación que tuvo con Javier Suárez Plata y lo fichó de director musical, habló con los hermanos Javi y Adán Lemus (Zeta-Zetas) para usar el nombre que ellos tenía registrado (Redoblones), pidió letras a Dani García y los padres trabajaron muchísimo en el quiosco de las habaneras. Son los cimientos de Redoblones, donde 15 niños de los 42 componentes proceden de Rebeldes. Otra perla: la murga de El Pirata recupera un pasacalle que en su día hizo Alexis Hernández. En la dirección musical, Natael Páez apoya a Javier Suárez Plata y a El Pirata. El sábado se estrenan, con Jose que se pone de nuevo al frente, después de 10 años; son los últimos, pero muy esperados.

Humberto Gonar

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