lunes, 11 de septiembre de 2017

Por suerte, aquí no hay censura

Imagen relacionadaEsta pasada semana se ha demostrado que las (en principio positivas) redes sociales pueden ser un peligro y un elemento de enfrentamiento, que la ignorancia es atrevida y que mucha gente opina, debate y se lanza a "cruzadas" mal entendidas, sin antes, al menos, tener toda la información sobre un determinado tema.

Han confundido el espectáculo representado por la compañía teatral Abubukaka el pasado año 2016 con el montaje de este año. Y lo han mezclado todo, para mal. Y se ha montado la gorda. Y han querido poner al alcalde lagunero, José Alberto Díaz Domínguez, en una injusta, mezquina y endiablada encrucijada.

La censura, y aún más la censura previa, hace años que por suerte o gracias a Dios (como prefieran) ya no existe en nuestro país. Ni José Alberto Díaz ni ningún otro alcalde pueden erigirse a estas alturas en censores. Miguel Zerolo, siendo alcalde de Santa Cruz, no pudo censurar previamente el impresentable espectáculo de Rafael Amargo en los carnavales de 2007, cuando sacó a la Belén Esteban en plan Madonna crucificada.



Y el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, no pudo censurar previamente, ni posteriormente impedir, que Borja Casillas (Drag Sethlas) saliera al escenario y ganara el certamen Drag Queen de la capital canariona el año pasado.

El Cotarro. José Carlos Marrero

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