martes, 25 de abril de 2017

Las murgas ya no hacen reír

Delia Padrón final concurso de murgas carnaval 2017 7. Zeta Zetas¿Por qué se ha olvidado el humor en las letras murgueras? Esa es la pregunta que muchos se hacen cuando hablamos entre carnavaleros. Parece que el humor murió dentro de los repertorios, en los que sólo tienen cabida las críticas, que se han convertido en la reina de las estrofas de los repertorios de nuestras murgas.

Cuando buscamos un poco de humor, se envuelve dentro de la ironía o nos apelan a disfrutar de las chirigotas de Cádiz, pues ellos sí saben hacer reír. Entonces ya no entendemos nada: ¿Las murgas y las chirigotas no vienen desde el mismo sitio o nos hemos olvidado de nuestras raíces?

"Las murgas en los carnavales de Canarias consisten en un grupo de personas que cantan con letras en las que se hace crítica generalmente hacia a la política, pero también a los problemas de la sociedad en general. Frecuentemente desarrolladas con humor e ironía, las composiciones se hacen sobre la base de canciones populares, a las que se les cambia la letra, con los pitos murgueros que portan cada uno de los integrantes. El grupo suele ser numeroso (más de 20 personas) y es acompañado únicamente por percusión". Esta es la definición que podemos encontrar del término murga en cualquier diccionario que consultemos. Aunque ha variado un poco, debido a que el número de componentes ya es mayor, como en el último año, pasando a 35 como mínimo y no sólo se acompañan de la percusión, hoy en día tienen más acompañamiento musical. Por lo tanto, no entendemos cómo el humor, que debería ser la piedra angular junto a la ironía, se ha perdido de los repertorios murgueros. En un primer momento servían para eludir la censura del antiguo régimen del General Franco, pero después de esta época ha sido una válvula de escape y de diversión de un pueblo que busca el humor para evadirse de sus quehaceres y problemas cotidianos. A lo mejor es que es más difícil hacer reír que criticar y en esta posibilidad nos amparamos en la falta de diversidad de temas que en el pasado concurso utilizaban, donde la gran mayoría de murgas cantaban a lo mismo: corrupción, Calatraba,...



Por reírnos, ya casi ni lo hacemos del canarión, que prácticamente ha desaparecido del las estrofas de nuestras murgas. Esperamos que en el 2018 se estrujen un poco más las neuronas para lograr ser diferentes y creativos, aunque lo tempranero del Carnaval del año que viene tampoco invita al optimismo.

Con la visita reciente a Canarias de una nutrida representación del Carnaval de Cádiz, nos damos cuenta de cómo cada vez más el humor se pierde por algún lado del Atlántico, porque ellos siguen haciéndonos reír en un sociedad muy parecida que la nuestra y con problemas que nos afectan a los dos lugares por igual. Como se suele decir, de todo se puede sacar la risa y eso es lo que pedimos, la vuelta del humor.

La Opinión de TenerifeGrupo Mascarada Carnaval

1 comentario:

  1. No hace mucho había una murga que hacía reír, entonces todo el mundo les echaba en cara que las murhas están para criticar. Esto es como con los Singuangos, cuando salían eran una coral que debía concursar con las rondallas y hoy en día se le echa de menos. Nunca valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos.

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