miércoles, 26 de abril de 2017

El supuesto agredido era el agresor

La polémica suscitada a raíz de la actuación de Mario C. en la primera Gala Drag de Candelaria, el pasado 25 de marzo, que originó un enfrentamiento entre este y dos transformistas y la posterior denuncia entre ambas partes, terminó con el supuesto agredido condenado como agresor.


Drag Nayala, como adelantó este periódico, denunció a Dita Dubois y Mark por una presunta agresión sufrida el 28 de marzo, que luego amplió por daños en su vehículo, obviando que con anterioridad Nayala fue denunciado por Dita Dubois por una agresión sufrida a las ocho y media de la mañana de ese mismo día en la avenida de Venezuela, cerca de su domicilio, teniendo como testigo a su pareja, que esperaba en su coche.

Dita Dubois -nombre artístico del transformista-, tras la agresión, no tenía previsto acción judicial alguna, porque “entendía que no valía la pena ir a la Justicia por una tontería”, pero cambió de opinión cuando a lo largo de ese día leyó los comentarios de su agresor en las redes sociales, cuando para entonces ya había retirado de su perfil algunas opiniones ofensivas y el vídeo que había subido de la actuación de Nayala en Candelaria. A las 20.37 horas presentó denuncia ante la Policía Nacional por las lesiones sufridas por parte de Drag Nayala (Mario), cuando le hizo dos erosiones en la cara con la cremallera de un bolso que portaba, de las cuales tardó en curar tres días, según el informe médico forense.



Tras tener conocimiento de la denuncia, tal y como se recoge en la sentencia dada a conocer el pasado día 18, Mario C. denunció a Dita Dubois y a Mark por presuntas lesiones ocurridas en hora no determinada del mismo 28 de marzo en la calle de Ángel Guimerá, cerca de la peluquería donde trabaja. Esa denuncia fue ampliada el día 30, a la 01.15 horas, por delito leve de daños, ocurridos, según él, el día 29 en la calle de Juan Pablo II de Santa Cruz de Tenerife, en su coche particular, que presentaba un espejo retrovisor roto y rayones en la chapa donde se podía leer “fea, déjalo” y en el capó, “fea déjalo show”, culpando a Dita y Mark de ser los autores de los rayones.

El primer juicio hubo de aplazarse porque no se notificó la presencia a uno de los denunciados (Mark), no por falta de documentación, como había afirmado Drag Nayala. El juicio definitivo tuvo lugar el 11 de abril y la sentencia se conoció el día 18.

En los hechos probados, el fiscal determina que el denunciante Mario C. no ha sido persistente en su incriminación, con contradicciones entre su declaración policial y judicial, y que las lesiones denunciadas no son compatibles con los hechos denunciados, llamando la atención, sobre el informe forense, en que “las lesiones que presenta no son compatibles, por sus características y evolución, con hematoma por presión o agarre”, y corrobora lo expuesto “el hecho de que habiendo sido emitido informe forense el día 31 de marzo, en el que se estimó que las lesiones denunciadas curarían a los tres días, el día del juicio (11 de abril), el denunciante todavía exhibió esas lesiones al Tribunal”, y, además, “en los correos y mensajes cruzados entre las parte el día de los hechos, Mario no hizo referencia alguna a haber sufrido agresión el día 28 de marzo”. Además, Mark presentó un justificante de trabajo que demuestra que a esa hora no se encontraba en el lugar de la supuesta agresión. Tampoco quedó acreditada la autoría de los daños causados en el coche particular del denunciante. Por todo ello, el escrito del fiscal pidió la libre absolución de Dita y Mark.

EL FALLO

La jueza Eva Esther Juárez, del Juzgado de Instrucción Número 2 de Santa Cruz, condena a Mario C.  como autor de delito leve de lesiones a la pena de 30 días de multa, con cuota diaria de 4 euros, con obligación de indemnizar a Dita Dubois a la cantidad de 120 euros por las lesiones sufridas y el pago de las costas judiciales, mientras que absuelve a Dita Dubois y Mark de los delitos que se les imputaban.

Diario de AvisosNorberto Chijeb

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