martes, 4 de abril de 2017

Berto Marichal, el murguero humilde

Poco después del mediodía de este lunes 3 de abril de 2017 trascendió el fallecimiento de Berto Marichal.

Para muchos, inesperado. Para todos, la noticia que nunca hubiera quisiera recibir, ni dar.

Berto siempre se caracterizó por ser un luchador, y lo hizo sin estridencias. De forma callada y constante. Lo hizo cuando se echó a la espalda la murga infantil Chinchositos que fundara su hermano Lorenzo para garantizar la continuidad de esta formación. El pasado Carnaval se mostraba satisfecho cuando en su local marcaba el compás con su pequeño Alberto al lado.

En aquel reportaje que llevaba por título “Con la murga en los genes” se decía: “Alberto Marichal tiene 43 años. Desde 1985 ha estado siempre vinculado al Carnaval, primero en Mamelones, luego en Chinchositos y las adultas Chinchosos, Ni Pico, Triqui, Diablos… y tras cinco años de descanso regresa este en Trabas. Precisamente este febrero su hijo Berto jr. ya se pone de pie y… también al frente de Chinchositos, y “jubila” a su padre”.

El pasado Carnaval fue muy especial para él por muchas razones. Había hecho realidad el sueño de todo murguero: ver cómo su hijo sigue sus pasos. También fue muy especial porque salió de nuevo en las murgas adultas, en la percusión de Los Trabas, como había hecho años atrás en Diablos Locos.



Y también fue especial ese Carnaval porque acababa y él ya sabíaque la cuenta atrás a la próxima edición sería más dura. Pero estaba dispuesto a seguir plantando batalla. Como lo venía haciendo en silencio desde años antes. Con sencillez.

Berto corresponde a una familia carnavalera e íntimamente vinculada a las murgas. Hermano de Loren, fundador de Chinchositos y que dirigiera también Ni Fú-Ni Fá, y de Cristina, que también disfrutó de las murgas en las filas de Las Que Faltaban.

Era difícil mantener una conversación sin disfrutar de la sonrisa de Berto. Frente a la adversidad,  siempre respondió con trabajo y esfuerzo.

Incluso sin poder acompañar a su murga tanto como le hubiera gustado en las últimas actuaciones, el Carnaval era su alegría. Y a él se entregaba.

Joven, servicial, alegre, humilde y con gran valor de la amistad.

Berto, el amigo de las murgas, de espíritu puro y exponente fiel de la murga tradicional.

Un joven que amó el Carnaval.

Disfruta de la murga celestial, Berto. Gracias por tu ejemplo y entrega



Humberto Gonar

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