jueves, 25 de junio de 2015

Un vestido de 50 metros de tul

Así lució parte del vestuario en la promoción que el elenco realizó por las calles de la capital el pasado viernes.Un vestido con más de 50 metros de tul blanco y un corpiño de pedrería es una de las joyas más preciadas que el diseñador tinerfeño Leo Martínez ha creado para la producción local del musical Evita, que se podrá disfrutar del 4 al 7 de julio en el Auditorio de Tenerife Adán Martín. La aristocracia, los monaguillos, el pueblo, los obreros, los militares, Perón, el Che y Evita, que será la que lucirá el pesado traje blanco, serán vestidos por Martínez, conocido diseñador del Carnaval que lleva años especializándose en ópera y que aborda su segundo musical.
"Llevamos tres meses con los preparativos", explica el experto encargado del diseño de las 193 piezas del musical. Martínez se ha valido también de las tiendas con ropa vintage de los años 50 de la Isla.

"Conseguimos en estos comercios algunas prendas que luego enriquecemos con detalles", explica el maestro de las puntadas refiriéndose al encaje, los cuellos con croché, los cinturones de raso y los botones. "También he tenido que teñir algún traje para que tuviera el color ideal", comenta. "Todos los complementos han sido comprados en tiendas de Tenerife, desde los collares hasta algunos sombreros para la aristocracia", asegura el creador. No todo se cose en las dependencias de Auditorio donde trabaja Martínez, muchos trabajos de costura se desarrollan en otros talleres de la Isla.


El diseñador calcula que Evita, interpretada por la cantante peninsular Inma Mira, utilizará una treintena de cambios de vestuario. Martínez desvela algunos trucos que utiliza para ella: "La que llamamos la bata mortuoria, que es la que utiliza Evita antes de morir, es más grande de lo normal para que la intérprete parezca consumida".

El vestido más esperado es el que luce la Evita cuando canta por primera vez No llores por mí, Argentina: el espectacular palabra de honor con más de 50 metros de tul y un corsé de pedrería. "El corpiño de este vestido, reforzado con muchas ballenas, está hecho para que pueda quitárselo en escena fácilmente", explica. Así, en el interior un lazo une la prenda con el cuerpo de la artista para que sea más sencillo abrochar la cremallera trasera. Perón tampoco se puede quejar: lo veremos en frac, en bata de estar por casa y de flamante militar, su look más conocido.

Lo que más le está costando a Martínez es conseguir los trajes militares. Y es que ni siquiera es legal imitar un uniforme del Ejército. "Está siendo complicado porque la tela militar es muy especial y no se vende pero poco a poco estamos consiguiendo piezas que funcionan", explica el diseñador, algo preocupado a dos semanas del estreno.

Colección personal
Muchos de los botones de las prendas que luce el pueblo en la escena en la que reciben a Evita en Buenos Aires tiene botones de la colección personal de Martínez. "Son piezas antiguas auténticas que ya no se hacen, como los de nácar, y que llevo muchos años reuniendo", confiesa el diseñador tinerfeño.



La Opinión de Tenerife

No hay comentarios:

Publicar un comentario