miércoles, 19 de febrero de 2014

La fiesta de la libertad y el deseo

"Usted deje a los tinerfeños celebrar los Carnavales que después nosotros los confesaremos". Esto fue lo que contestó el obispo Domingo Pérez Cáceres a todos aquellos que, en 1961, en plena dictadura franquista, presionaban al Ayuntamiento de Santa Cruz para que no se celebrara lo que en aquella época recibía el nombre de Fiestas de Invierno.

Desde entonces, el Carnaval chicharrero ha superado alzamientos militares, intentos de golpes de estado e incluso prohibiciones de todo tipo. Pero las fiestas de las carnestolendas se han celebrado ininterrumpidamente desde hace siglos y, aunque se ha pasado del blanco y negro al color, de las mascaritas a las caras pintadas y de coser los disfraces a mano a comprarlos en tiendas de Todo a un Euro, las ganas de boncho siguen movilizando a la población.

El Casino de Santa Cruz pone a disposición de todos los carnavaleros, desde el pasado lunes y hasta el próximo 2 de marzo, buena parte de los fondos fotográficos que desde comienzos del siglo XX ha ido recopilando en la exposición Historia del Carnaval. La muestra se completa con las colecciones de Alejandro Tosco, Carlos Pallés y Carlos Benítez. Un total de 220 fotografías componen este repaso por los años más relevantes del Carnaval de la capital tinerfeña. De todas ellas, 50 son imágenes inéditas. Se trata de instantáneas de las cabalgatas y los bailes en el propio Casino o en el Círculo de Amistad XII de Enero, con un alto valor artístico puesto que, como explican Alejandro Tosco y Carlos Pallés, director y comisario de esta exposición, tratan de transmitir la belleza que transmitía el Carnaval.
Los impulsores de esta muestra han calmado sus ganas de disfraces mientras se encuentran a la espera de su "ansiado y demandado" Museo del Carnaval. Y así tratan de otorgarle importancia a la parte creativa y cultural del Carnaval.

Es innegable que el Carnaval ha evolucionado pero si hubiera que elegir algún aspecto que parece que ha quedado congelado en el tiempo ése sería la Sardina. Las fotografías que realizan este recorrido por el tiempo muestran un animal que bien podría ser el que tome forma este año para despedir las carnestolendas. Así, este parece ser el único aspecto que ha mantenido la tradición y la parte tradicional a pesar del cambio de siglo.

Dos fotografías llaman la atención por encima de los paneles explicativos en esta sala del Casino chicharrero. Contra corriente es una imagen de la plataforma I love Santa Cruz que muestra a la perfección la esencia del Carnaval que se vive en la calle actualmente. Un joven, después de lo que parece haber sido una larga noche de fiesta, se enfrenta a la multitud en el Carnaval de Día para regresar a casa o para seguir la fiesta.

Junto a esta imagen se encuentra una de las últimas fotografías publicadas del entrañable Charlot de Tenerife, Pedro Gómez, que falleció el pasado 1 de septiembre. La fotografía de Juanmi Márquez, publicada en el número 11 de la revista Show Room, "no podía faltar en la muestra", asegura Carlos Pallés.

Si Tosco tuviera que quedarse con alguno de los años que se encuentran representados en la exposición sería, sin duda, 1987. En ese año Santa Cruz obtuvo el Récord Guinness al conseguir que se congregaran más de 250.000 personas en un plaza al aire libre para asistir a un concierto de Celia Cruz. Éste fue, además, el primer año en el que el Carnaval se tematizó de manera oficial por el Ayuntamiento, siendo elegido como tema Roma. Por último, Alejandro Tosco destaca que la candidata que ese año se alzó con el título de Reina del Carnaval con una fantasía que llevaba el nombre de Tajaraste y que evocaba el traje típico de maga de las Canarias.

Las de 1935 fueron unas fiestas increíbles. El Carnaval de 1954 estuvo marcado por la prohibición de salir a las calle. Y en 1961 incluso fue rebautizada como Fiestas de Invierno. Han sido muchos y muy diferentes pero si algo es seguro es que "el Carnaval es alegría, transgresión, libertad, deseo...", concluye Alejandro Tosco.

La Opinión de TenerifePatricia Ginovés

No hay comentarios:

Publicar un comentario