jueves, 24 de enero de 2013

Francisca Pérez, Reina de los Mayores


Ayer fue el día de los mayores. También disfrutan de las fiestas, sin apenas hacer ruido, con menos competitividad y más buen rollo, con el mismo ánimo y espíritu que los jóvenes. Por eso, ayer en el Recinto Ferial Francisca Pérez se coronó Reina de Los Mayores de las carnestolendas de la capital tinerfeña en medio de una lección: para disfrutar de la fiesta no hay tercera edad, todas son de primera.
Francisca Pérez Lemes, primera Reina del Carnaval de 2013.
Con una fantasía de Toño Santos denominada Que me quiten lo bailado, Francisca Pérez se hizo con el ansiado cetro en representación de la Asociación de Mayores San Albino de Tíncer y la Cafetería Artadi de La Matanza. Fue una noche redonda para el creador de la fantasía: Toño Santos logró también la primera Dama de Honor, título que recayó en Tita María de los Milagros González.

Su diseño, Noches de Bohemia en el Molino Rojo en representación de la Asociación de Mayores El Molino del Barrio de La Salud, estará acompañado como segunda Dama de Honor por Isabel Reyes, con la fantasía La dama de Alba, de Manolo Chinea y en representación de la Asociación de Vecinos Santiago Apóstol.

Fueron las mejores a juicio del jurado en una Gala en la que destacaron dos cosas por encima de todas: la entrega de los grupos de mayores que cantaron sin complejos en directo y la modificación de las bases que permitió a las candidatas lucir unas fantasías más apropiadas sin perder la elegancia. Esta modificación en las bases que ha reducido las medidas de los trajes, lo que ha logrado que de las tres candidatas del Carnaval de 2012, este año las aspirantes ascendieran a siete.

El cambio no impidió que las grandes damas lucieran en el escenario con toda su ilusión y con el mismo sueño de convertirse en Reina de los Mayores de las fiestas chicharreras, y esta vez sin aparatosas estructuras de las que arrastrar. Mucho más cómodas, más sonrientes, más animadas,... lo que refleja que el cambio en las bases, propuesto por los propios diseñadores hizo ganar, quizá no al espectáculo pero desde luego sí a las participantes de esta parcela del Carnaval.

La Gala empezó prácticamente puntual. Tan solo unos minutos después de las 17:30 horas comenzó a sonar una melodía en un Recinto Ferial casi lleno. Los primeros compases del espectáculo estuvieron protagonizados por el ballet del Grupo Azahar e inspirados en el cine de la India. Un cambio de tercio inesperado con protagonismo de una pareja de bailarines de lo más flexible provocó los primeros aplausos del público... y un incómodo silencio a continuación a la espera de que regresara el son, aunque fuera un tango.

Tras el protagonismo en la obertura de Azahar y Latin Salsa, que se prolongó por unos 20 minutos, llegó el momento de que el Recinto Ferial se viniera abajo. No hizo falto demasiado, solo la aparición de Pepe Benavente en el escenario fue suficiente para que los mayores que llenaban las gradas y sillas se entregaran en un aplauso infinito.

A su lado, una de las voces del Carnaval. Teresa Afonso fue la encargada de acompañar al cantante tinerfeño en las labores de presentación del acto. La locutora no quiso perder la ocasión de recordar a lo que muchos consideran la voz de las fiestas y homenajeó desde el escenario a César Fernández Trujillo, fallecido el pasado año.

La otra nota positiva de la tarde fue la entrega de los mayores. De un lado, los que en el público no dejaron de aplaudir todas y cada una de las actuaciones que se fueron sucedieron a lo largo del espectáculo. Y de otro, los que se subieron a las tablas. Agrupaciones llegadas desde todos los puntos de la Isla ofrecieron un recital de Carnaval, danza y música sin profesionalidad y entrega, a sabiendas de que la Gala de ayer es la suya.

Samba, luz, sonrisas,... es lo que reclamaron los grupos que participaron en el acto, sobre todo el grupo coreográfico Ansinalegría, integrado por 70 componentes entre mayores de los centros y actividades dependientes del Instituto de Atención Social y Sociosanitario del Cabildo tinerfeño y sus trabajadores que ocuparon todas las tablas para danzar al ritmo de Bollywood. Pero no fueron los únicos, ya que el show ideado por Juan Carlos Armas no olvidó a las agrupaciones habituales: Antón Guanche, Parranda Acaymo, Monte Nevado, Mayores del 2000, Volcanes del Teide, entre otros.

El ´playback´

Esa entrega contrastó con el gran error de la tarde. No fue la iluminación, ni los presentadores ni las candidatas, sino que el peor elemento de la Gala fue el playback con el que los profesionales se plantaron en el escenario. Ni los cantantes Luis Deseda o Luis Alberto del Caribe, ni los Jóvenes Cantadores ofrecieron sus actuaciones en directo, pero choca aún más el hecho de que el grupo de la Zarzuela del Círculo de Amistad XII de Enero optara también por no cantar en directo y recurrir a voces grabadas.

Aún así, hay claves que nunca fallan y, en el caso de los mayores, el apellido Benavente es garantía de ovación. Lo fue en las dos actuaciones de Pepe Benavente pero también con su hermana Olga. La cantante tinerfeña, todo un derroche de voz, se subió en esta ocasión en el escenario acompañada de un coro de lujo compuesto por sus nietos.

El jurado encargado de elegir a la Reina de Los Mayores en el Carnaval chicharrero estuvo compuesto por Sagrario Cabrera Vega, profesora de Diseño Gráfico de la Escuela de Arte Fernando Estévez; Marta Quevedo Morilla, técnico especialista en decoración; Juan Gil Melián, artesano diseñador de joyas; María del Mar Díaz Puga, gerente de la empresa Artegalería y comisaria de exposición; y Ramón Guimerá, historiador del Carnaval.
 La Opinión de Tenerife María Plasencia

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