jueves, 22 de noviembre de 2012

Puerto de la Cruz debe a Chinchosos y Singuangos facturas de hace 14 años



El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz aprobó en el pleno del martes el expediente para dejar de pagar 348.240 euros de deudas contraídas con más de 120 acreedores entre 1991 y 2005, que el consistorio considera prescritas. El acreedor más afectado por esta prescripción de deuda, aún pendiente de un plazo de exposición pública y alegaciones, sería el Cabildo de Tenerife, entidad a la que el ayuntamiento pretende dejar de pagar 102.000 euros, la mayoría por servicios de la Planta Insular de Residuos Sólidos.
Aparte del Cabildo, los principales acreedores afectados por este expediente son la empresa Emelsa, a la que se adeudan 52.600 euros por obras de alumbrado público; el Gobierno de España, que tiene pendientes de cobro unos 36.000 euros, la mayoría por parte de los Ministerios de Medio Ambiente y de Economía y Hacienda, o el Patronato de la Universidad Popular Municipal, al que se adeudan 25.276 euros.
Otras deudas importantes que el consistorio considera caducadas son los 9.200 euros pendientes de pago a Turavia Club por publicidad en folletos de viajes de 2002 y 2003; los 8.135 euros que no se pagaron al Supermercado Torres por la comida de varios meses de 1992 y 1993 para el Centro de Atención a la Infancia; los 7.950 euros pendientes de abono desde 1993 a Wagons Lits Viajes por la estancia en un hotel de un grupo del carnaval, o los 7.561 euros que UPS Systems España no recibió por una reparación de 2004.
Además, se plantea la prescripción de 7.400 euros en honorarios a Arquitectura y Urbanismo Marzas; 6.903 euros que aún espera cobrar Arco MBR Publicidad por una campaña de juegos y juguetes no sexistas de 2002, o de los 6.686 euros que Tábula Canaria no cobró por un estudio de la oferta cultural portuense en 2000.
Entre las curiosidades de esta lista de más de 120 acreedores destaca la presencia del artista lanzaroteño César Manrique, al que el Ayuntamiento portuense dejó pendiente de pago una factura de 3.005 euros por sus honorarios por el diseño de Playa Jardín. O las deudas con dos murgas señeras del carnaval: Los Chinchosos, que aún no han cobrado 90 euros pendientes desde 1998, y Los Singuangos, ya desaparecidos del panorama murguero, a los que deben 300 euros desde 2001. La poco conocida murga Rompenarices también desapareció del mapa sin cobrar 390 euros pendientes desde 1994.
Comparsas, bandas musicales y grupos folclóricos tampoco se han librado de la morosidad del Ayuntamiento portuense: el grupo folclórico Paiba nunca cobró los 360 euros convenidos en el año 2000 por su actuación en el Día Mundial del Turismo; a la Agrupación Musical El Tanque tampoco le pagaron los 219 euros por una actuación en 2001, y a la comparsa Maracuyá, que participó en el carnaval de 1993, le podría haber caducado su deuda de 2.097 euros.
Hay varias empresas que desaparecieron antes de cobrar, como es el caso de la Bananera El Guanche, que nunca recibió los 1.562 euros por las strelitzias que se regalaron en el Día del Turista de 2001.
En la amplia lista de facturas “caducadas” hay de todo: ponencias, reparaciones de máquinas de escribir, medicamentos, cámaras de fotos, premios, ayudas económicas no reclamadas, subvenciones, fotocopias, revelados, uniformes, seguros, placas, publicidad, despachos de aduanas… Y más curiosidades, como un almuerzo de 61 euros del alcalde, Marcos Brito (CC), y un responsable de la antigua CUMAC en el restaurante Casa Manolo, allá por 1993, o una factura del Hospital Universitario de Canarias (HUC) de 2.161 euros que el ayuntamiento no pagó por la atención sanitaria ofrecida también en 1993 a un policía local.
Alguna cantidad ridícula
Entre las deudas que el consistorio espera ahorrarse también hay cantidades ridículas, como los 0,01 euros que se deben al Consorcio de Extinción y Prevención de Incendios de Tenerife desde 2005; los 1,53 céntimos que desde 2001 se adeudan a un vecino por un error en el cobro de la tasa de basura, o los 4 euros pendientes de pago desde 1992 a la Farmacia Curbelo por unos medicamentos para funcionarios municipales.
El área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento portuense entiende, con el visto bueno de Tesorería e Intervención, que todas estas deudas están ya prescritas y no hay posibilidad de reclamación. En todo caso, el listado detallado se publicará en breve en el BOP y los acreedores tendrán un plazo de 15 días para demostrar, si pueden, que sus deudas sí fueron reclamadas en tiempo y forma y que aún no han caducado.
Raúl Sánchez

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