sábado, 31 de diciembre de 2011

La Opinión, premio de la Asociación de Jóvenes de La Verdellada

La Asociación de Jóvenes de La Verdellada (Ajuve) entregó sus galardones anuales en el nuevo teatro del centro ciudadano del barrio  
En la categoría de comunicación el premio fue para la opinión de tenerife. Según explicó el presidente de Ajuve, Cristo Peña, la distinción ha tenido en cuenta que este periódico es el "que más información y de carácter positivo ha publicado este año en referencia a la vida social, juvenil y comunitaria de La Verdellada". "La Opinión es el periódico que más páginas de información dedica a la actualidad de La Laguna, y en ellas La Verdellada ha tenido grandes espacios durante este año", puntualizó Peña antes de entregar la escultura conmemorativa del premio Ajuve Sin Fronteras al jefe de la sección de Información Local, Daniel Millet.
Durante el acto, en el que estuvieron presentes un centenar de vecinos, entre ellos el presidente de Los Verdeños, Moisés Afonso, y la Coordinadora de Unión Verdeña, Matilde Figueroa, fueron distinguida también la labor vecinal de Mercedes Roger Bessú, vicepresidenta de la Asociación de Mujeres Lourdes, y el mérito del socio de Ajuve Abraham Pérez Yumar.

El premio de colaboración fue concedido a Simón Higuera, propietario de la empresa Sonopluss Canarias, encargada del servicio de sonido e iluminación de las galas del Carnaval y Fiestas de La Verdellada en la última década. El de participación fue para el historiador, presidente de la Asociación en Defensa de La Laguna y director del periódico digital LaLagunaAhora.com, Julio Torres Santos. También fueron distinguidos Plácido Mejías, ex concejal y actual consejero delegado de la empresa municipal de viviendas Muvisa, y el expresidente de Ajuve, Florencio Peña Rodríguez, que se llevó la mención de honor.

La Opinión de Tenerife

Los vecinos recurrirán para impedir el mogollón

Los demandantes afirman que la sentencia de 2002 no se ha ejecutado porque afecta a todo el Parque y a sus alrededores

 El ruido y las molestias del Carnaval volverán al Tribunal Supremo seis años después tras anunciar ayer los vecinos del edificio de la calle Simón Bolívar su intención de recurrir al alto tribunal para exigir al Ayuntamiento capitalino a que traslade fuera de la zona de Santa Catalina la celebración de los mogollones carnavaleros.
Imagen de un mogollón carnavalero en la plaza del Intercambiador. i JOSÉ CARLOS GUERRA
Una vecina de dicho edificio y portavoz de los demandantes, confirmó ayer que están preparando un recurso de casación al auto dictado el pasado 2 de diciembre por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) que da la razón al Ayuntamiento y da por cumplida la sentencia de 2002 con el traslado de los mogollones a la plaza de Canarias (Intercambiador). "Para nosotros la sentencia de 2002 no está ejecutada porque las molestias siguen; se ejecutó sólo una parte, la que obligó a sacar los chiringuitos de la rambla Juan Rodríguez Doreste, conocida como parque blanco, pero el problema se mantiene unos pocos metros más allá; además, el fallo dice claramente que no podía hacerse nada en el Parque y aledaños", manifestó la portavoz de los vecinos, que prefiere mantenerse en el anonimato.

El recurso de casación que preparan los vecinos se interpondrá contra un auto dictado, paradójicamente, por la misma Sala del TSJC que en 2002 le dio al razón a los vecinos y condenó al Ayuntamiento a cesar con los ruidos derivados de la celebración del Carnaval. Esa sentencia fue recurrida también en su momento por la administración municipal ante el Supremo que en 2005 ratificó su valía y dio la razón al fallo de 2002. Con esa última resolución del Supremo en la mano, los vecinos del edificio de la calle Simón Bolívar, que no fueron los mismos que ganaron la demanda en 2002, pidieron la ejecución de la sentencia para el Carnaval de 2006, obligando el TSJC al Ayuntamiento a precintar varias terrazas que ya estaban abiertas en el parque blanco.

Desde entonces hasta ahora, la celebración de todos los actos festivos del Carnaval se concentra en el Parque y en el Intercambiador sin pisar las ramblas. Sin embargo, los vecinos de Simón Bolívar mantienen que el ruido sigue impidiéndoles descansar porque los chiringuitos están a apenas cien metros y no hay ninguna construcción en medio que haga de pantalla al ruido que viene del Intercambiador. "Durante un mogollón del año pasado llegamos a medir 79 decibelios dentro de mi casa", interviene de nuevo la vecina del edificio demandante. "Aquí te vuelves loca del ruido, es insufrible, cada vez que hay Carnaval yo me tengo que ir a una casa en el campo y vecinos míos se van hasta a un hotel porque el ruido sigue hasta las seis de la mañana", lamenta.

Aunque los vecinos tienen la esperanza de que el Ayuntamiento atienda a sus peticiones para el próximo Carnaval, los recursos ante el Supremo suelen demorarse una media de dos a tres años si la Sala del TSJC no dicta antes ninguna otra resolución sobre el auto que ahora avala los mogollones en el Intercambiador. "No nos parece justo este auto porque es el mismo juzgado el que tenía que haber hecho cumplir íntegra la sentencia de 2002 y no tener que ir nosotros a pedir la ejecución de sentencia", agregó la vecina demandante; "queremos que se cumpla la sentencia de 2002 que dice que los ruidos molestos debían desaparecer de Santa Catalina y su entorno, eso significa más allá de Luis Morote, no sólo cien metros más allá del parque blanco".

Los vecinos de Simón Bolívar se muestran tolerantes con otros actos del Carnaval, como las galas o los concursos de murgas y comparsas, pero no quieren saber nada de los mogollones en la zona. "Que se los lleven a El Rincón como dijeron hace años que querían llevarse para allá al Carnaval", concluye la portavoz.
LaProvincia-DiariodeLasPalmas  Raúl Gil

La Justicia avala los mogollones en Santa Catalina

Un auto desestima una petición vecinal para que se ejecutase la sentencia de 2002 que condenaba al Ayuntamiento por ruidos  
Un auto de la Sección primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de este mismo mes da por buenas las actuaciones que el Ayuntamiento de la capital ha llevado a cabo en los últimos años para minimizar el ruido que provocan los mogollones carnavaleros en el parque Santa Catalina. La resolución surge a instancias de una comunidad vecinal de la zona que reclamaba la ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo que, en 2002, anuló la celebración de actos del carnaval en la trasera de la Casa del Marino.
Pancarta reivindicativa de la sentencia contra los mogollones, en 2006, poco antes del precinto de las terrazas. i LP / DLPEl auto, de fecha 2 de diciembre pasado, desestima la petición de la comunidad de vecinos del edificio Simón Bolívar, sito en la calle del mismo nombre, cerca donde hoy está el Casino, de ejecución de la resolución del Supremo de hace casi diez años. En el texto del auto se establece que no ha lugar a tal pretensión porque "la Sala no puede hacer pronunciamientos sobre futuribles más o menos incier-tos y, en segundo lugar, porque la sentencia del 22 de julio de 2002 [...] aparece debidamente ejecutada en atención a lo acaecido en los últimos años".

Se da la circunstancia de que la misma comunidad vecinal que ahora no obtiene el respaldo de la Justicia sí lo logró en 2005. Entonces, un auto del mismo tribunal ordenó la ejecución de la sentencia del Supremo de 2002, lo que se tradujo meses después, en plenos carnavales, en el precinto de las dos terrazas de copas con música que el Ayuntamiento había autorizado en la trasera del parque Santa Catalina, a la altura de la Casa del Marino. Entonces era alcaldesa Pepa Luzardo.

Pero el 14 de noviembre pasado, el Ayuntamiento alegó en un escrito a la Sala que se habían ido tomando medidas para cumplir con la sentencia del Supremo, como ahora sí reconoce el tribunal. De hecho, desde los carnavales de 2007 en adelante se han suprimido terrazas, chiringuitos y cualquier otro acto en el mismo sector donde se produjeron los precintos judiciales de 2005.

LaProvincia-DiariodeLasPalmas Raúl Gil / Miguel M. Guedes

La murga Las Trompeteras busca al ganador de un sorteo

La murga Las Trompeteras de La Villa de Teguise está buscando al ganador de un sorteo. Según han explicado, vendieron números para una rifa, pero aún no ha aparecido el ganador.

El número premiado es el 1.707 y esta murga ha pedido la colaboración de La Voz para encontrar el ganador de la rifa.

“Quien tenga el número no tiene más que pasar por el local de Las Trompeteras”, han informado.