sábado, 7 de mayo de 2011

Israel Reyes ´Es hora de crear un grupo profesional del Carnaval´

Una entrevista atípica para analizar la situación del Carnaval con su director artístico. Su defensa de profesionalizar aún más el Carnaval, creando un grupo que, como en el Festival de Cine, trabaje todo el año en los festejos, va calando en la sociedad capitalina. ¿Es el momento?
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- Está todo un poco en caliente, pero las cosas han salido como estaban previstas. Las fechas nos han venido muy bien, porque eso ayuda a que la gente se planifique mejor, esté económicamente más desahogada... Creo que ha sido un Carnaval donde la gente se ha disfrazado, las empresas se han implicado dentro de los recortes... En lo que a mí me afecta, en los espectáculos, con la ayuda de la gente, de los voluntarios, de los grupos y de la Sociedad de Promoción, creo que hemos hecho un espectáculo al nivel que se esperaba, dentro de un tema un tanto ecléctico que, sin embargo, hemos podido fundir. Fiesta y el mensaje de la Capital Cultural era difícil de unir, pero no hemos renunciado a ninguna de las cosas, con honestidad y sensatez. Creo que la gente y las audiencias televisivas están ahí, y el escenario, que a priori era como frío, ha demostrado que con tecnología y las pantallas, es uno de los que más juego ha dado.
En pocos días acaban los festejos. ¿Qué balance hace?

- ¿Le han dejado trabajar a gusto?
- He trabajado a gusto porque la Sociedad de Promoción ha trabajado a gusto y el concejal cree en lo que hacemos, aunque sí ha habido cierto nerviosismo, pero el normal de un año electoral y difícil en lo económico... En estas situaciones, que no me son nuevas porque llevo ya siete años como director artístico y más de 15 trabajando en Carnaval, creo que cada uno debe mover sus piezas, hacer su trabajo. Y yo muevo las mías... Como no son políticas sino artísticas, las he jugado siempre a favor de hacer el mejor trabajo posible aunque me atrevo a decir que todavía hay muchísimo por hacer y, si me deja ir más lejos, me atrevo a defender que yo podría hacerlo.

- Es curioso oírle, porque hay quien dice que un reconocido diseñador se está postulando para ocupar su cargo el próximo año. ¿Se estaba vendiendo en su anterior respuesta?
- En absoluto. Mi cargo no es público y estoy a disposición de lo que quieran los políticos. Sólo digo que, con mi conocimiento y el del equipo organizador de la fiesta, podríamos dar un giro a todo, siempre que nos pusiéramos de acuerdo. Sobre ese rumor del que habla, pues cada uno tiene derecho a buscar su trabajo dónde crea que es más oportuno.

- ¿Le ha dicho algo el alcalde sobre su labor de este año?
- Personalmente no, pero le escuché decir que la obertura de las galas era una digna presentación para el dossier de cara a la Capital Cultural de 2016. Eso dice mucho de su opinión.

- ¿A dónde se dirige la fiesta del Carnaval? Antes sólo preocupaba que las Galas salieran bien; ahora se critica hasta la retransmisión televisiva.
- La gente da una credibilidad al trabajo del equipo actual y es maravilloso que se pongan a valorar cómo se ve por televisión. Eso quiere decir dos cosas: que se preocupan por la imagen externa que da la fiesta, y por otro, que se da por hecho que aquí hay un nivel que se debe mantener. Hay que ver hacia dónde se quiere ir ahora, porque sólo nos queda estar ensayando un mes para cada gala y que sea todo perfectísimo, y eso es imposible actualmente, porque el 80 ó 90% de las personas que se implican en el Carnaval son amateurs y dedican sus horas libres a esto.

- ¿Y eso no restaría espontaneidad y frescura?
- Sí, claro. Murgas, comparsas, drags... Todo lo que ellos hacen, nace de sus posibilidades y quizá se les exige demasiado. No quiero decir que no seamos críticos, pero habría que haber hecho gestiones para que los grupos tuvieran acceso a una formación, o incluso nosotros a un análisis que no se ha hecho para ver a dónde se quiere llegar. Creo que es el momento de crear un grupo profesional, como el Festival de Cine, que trabaje todo el año, no sólo los meses previos al Carnaval. La fiesta se lo merece, sin duda.